Educación

5G, el progreso en lucha contra su reverso idiocrático

Posted on Actualizado enn

Las altas velocidades de los flujos de comunicación supondrán un gran avance, que, por un lado, debe ser democrático y por el otro, ha de subsistir más allá de la tendencia del ser humano hacia pautas idiocráticas
Las altas velocidades de los flujos de comunicación supondrán un gran avance, que, por un lado, debe ser democrático y por el otro, ha de subsistir más allá de la tendencia del ser humano hacia pautas idiocráticas

“Las redes 5G nos llevarán a vivir en una sociedad completamente conectada, no sólo entre personas sino también con los objetos que las rodean y los propios objetos entre sí…, se trata de una verdadera revolución tecnológica y social”, resume el catedrático de Telefónica-UC3M y director de IMDEA Networks, Arturo Azcorra.

Estos sistemas de “cobertura y capacidad casi infinitas“, que tendrán una competencia mil veces superior a la de las redes móviles actuales, “harán del tiempo y la distancia algo irrelevante”, asegura el catedrático.

“Cuando consigues un flujo de información superior a lo que una persona puede necesitar o procesar con su máquina ya consideramos que para el usuario es una rapidez inmediata”, especifica el experto sobre estos dispositivos que manejarán 5 gigabytes por segundo.

Los soportes materiales para esta tecnología van desde las “convencionales” Google Glasses, algunas de cuyas características están por desarrollar, hasta “chips que se implantarán en la persona o cascos cuya interfaz interactúa directamente con el cerebro“, de manera que “no será un visor en el que se superpone la información a la imagen, sino que se reconstruirá la propia imagen” destacando por ejemplo los objetos que más nos interesen.

El sistema de comunicación será similar a los traductores de sentidos para discapacitados que, mediante sondas, transforman por ejemplo una imagen en impulsos eléctricos para que pueda ser captada por invidentes.

Los usuarios podrán así superar la llamada “realidad aumentada” e ir un paso más allá: “no será necesario sacar la agenda del móvil, la agenda estará en ti y llamarás a tu amigo sólo deseándolo; uno no irá al médico, estará siempre en el médico a través de sensores que monitorizan su estado”, ejemplifica el experto, “serás un navegador permanentemente encendido”.

Además las redes 5G tendrán la capacidad de “aprender de nuestras preferencias y costumbres para ayudarnos a pensar mejor, todo ello de forma muy natural”, asegura Azcorra, quien sin embargo es consciente de las implicaciones “a muchísimos niveles” que conllevará esta novedad: desde limitaciones de acceso a datos médicos, hasta protección de la infancia o necesidad de preparar nueva legislación, entre otros.

“La gente tiene miedo a cualquier tecnología potente pero los propios sistemas están diseñados para contener sus problemas”, añade el catedrático, quien se muestra convencido de que esta tecnología será utilizada por “millones y millones de personas” -unos 7.000 millones de terminales-, algo que por otro lado contribuirá a bajar los precios.

Si tenemos en cuenta que entre el 5 y el 7 % de gasto de la energía total mundial proviene de la actual tecnología móvil, “es evidente que el 5G no puede ser un lujo, será asequible para todo el mundo y, queramos o no todos estaremos conectados”, pronostica.

“La humanidad ha demostrado que el 99 % de las veces utiliza la tecnología para el bien”, concluye Azcorra, desechando el riesgo del 1 % restante.

Aplicaciones médicas

El 5G abrirá la puerta a una revolución en muchos ámbitos, pero probablemente sea la salud el que impacte más directamente en el ciudadano: médico y paciente podrán estar en partes distintas del mundo, como se pudo ver en la primera operación retransmitida en directo con esta tecnología en España.

El doctor estaba en uno de los escenarios del Congreso Mundial de Móviles (MWC) y el paciente a unos cuatro kilómetros, en el primer quirófano dotado con cobertura 5G de España, en el Hospital Clínic de Barcelona.

Esta distancia puede parecer pequeña, pero en los próximos años, cuando el 5G se popularice, podrá ampliarse miles de kilómetros.

“Este era uno de nuestros sueños”, explica el jefe del Servicio de Cirugía Gastrointestinal en el Hospital Clínic, Antonio de Lacy, que estaba en el escenario dado indicaciones al equipo del quirófano sobre una intervención con laparoscopia que estaban llevando a cabo.

Las cualidades de la red 5G son mayor velocidad, hasta diez veces; aumento de la capacidad de datos y alojar más dispositivos; y una reducción brutal en el tiempo de respuesta (termino conocido como latencia).

Este último es clave en una operación quirúrgica, ya que el tiempo de transmisión es casi instantánea, lo que permite mayor precisión.

“Esto no es telemedicina”, explica Lacy, quien ha preferido usar el concepto “telementoring”, pues el objetivo de este tipo de intervenciones con tecnología 5G es que un equipo esté operando mientras un experto asesora en remoto.

El cirujano presente en el Mobile pudo comunicarse por voz con el equipo en el Clínic y dibujar sobre la pantalla en la que el equipo veía la imagen de la cámara de laparoscopia dentro del paciente.

De este modo, indicó los tejidos más delicados de la intervención y asesoró a su equipo. Antes de la operación se advirtió al público del recinto sobre la crudeza de las imágenes.

“Hasta ahora hemos estado conectando personas, ahora estamos conectado cosas”, puntualiza la directora de red de Vodafone, Julia Velasco, en referencia al ‘internet de las cosas’, el término que se refiere a la interconexión de todos los dispositivos inteligentes y que crecerá exponencialmente con el 5G.

Frente a aplicaciones más abstractas o técnicas “esto toca de manera muy cercana al usuario”, añade.

“Imagina que un médico está en África y tiene que realizar una decisión crítica, si no tiene los recursos suficientes, con esta tecnología, puede conectar con alguien que tenga los conocimientos necesarios”, explicó Rod Menchaca, CEO de AIS Chanel.

Esa diferencia que puede suponer el 5G entre la vida y la muerte, es necesario que “llegue a todo el mundo, que se democratice”, apela el directivo.

Cinco dispositivos del Mobile para mejorar la salud

Joyas inteligentes. El anillo Sierra parece un diseño más pero tiene un botón oculto, que su dueño puede presionar cuando se encuentra en situación de riesgo o sufre un ataque. El dispositivo realiza una llamada a los servicios de emergencia para que llamen al usuario y, si nadie contesta, envían un equipo al lugar donde se encuentra. El anillo incorpora una tarjeta virtual que transmiten el historial médico y la ubicación de su usuario.

Ropa inteligente que te dice si estás mal sentado. Wearlumb es una camiseta inteligente que combina diferentes sensores para prever riesgos de fatiga lumbar y dar pautas correctoras al usuario. El dispositivo ha sido desarrollado por las empresas SGS Tecnos y Worldline y el centro tecnológico europeo Eurecat.

Reloj-móvil inteligente de Nubia. Este extraño dispositivo es como si un móvil se hubiera derretido en la muñeca del usuario. Es un reloj, un móvil y una pulsera que registra el latido del usuario, le dice el ejercicio que ha hecho y si ha dormido bien. Solo está disponible en China pero llegará en el futuro a Europa y al resto del mundo.

Nuguna vibra si estás en peligro. Un empresa coreana ha desarrollado un dispositivo inteligente que se lleva en el cuello y alerta de posibles peligros a personas que no oyen o han perdido parte de la audición. Sus sensores analizan el sonido que rodea al usuario y, cuando alguno es demasiado alto -el pitido de un coche, una alarma de incendios o un grito-, transmite una fuerte vibración en la misma dirección, para que el usuario pueda reaccionar rápidamente.

Un auricular te avisa si vas a tener un ataque de epilepsia. MJN-Seras es un auricular inteligente que registra la actividad cerebral de personas con epilepsia y les avisa si van a tener un ataque con antelación, de manera que puedan ponerse a resguardo o avisar a alguien. El dispositivo consta de un pequeño audífono que se conecta al móvil por bluetooth y manda mensajes de alerta. Será aprobado este año por las autoridades europeas para su comercialización.

Anuncios

Clichés que segregan por sexo desde la infancia

Posted on Actualizado enn

A una edad tan temprana como los seis años, las niñas se vuelven menos propensas a asociar la brillantez intelectual con su propio sexo y tienden a rehuir las actividades que se cree son para niños ‘muy inteligentes’, indica un estudio de tres universidades estadounidenses. Los investigadores advierten que se trata de una tendencia preocupante, ya que las aspiraciones profesionales de las mujeres se ven moldeadas por los estereotipos sociales de género
A una edad tan temprana como los seis años, las niñas se vuelven menos propensas a asociar la brillantez intelectual con su propio sexo y tienden a rehuir las actividades que se cree son para niños ‘muy inteligentes’. Los investigadores advierten que se trata de una tendencia preocupante, ya que las aspiraciones profesionales de las mujeres se ven moldeadas por los estereotipos sociales de género

Los estereotipos y la manera de enseñar matemáticas minan la capacidad femenina en España, según los resultados del test retos Matemáticos realizado por los promotores del método Smartick.

Con respuestas de 7.147 mujeres y 7.270 hombres, el estudio demuestra que los adultos españoles apenas aprueban un test matemático de Secundaria.

Los resultados de las mujeres son bastante peores que los de los hombres (4,27 frente a 5,62), independientemente del nivel de estudios (desde Primaria a estudios de Master o Doctorado).

De hecho, tan sólo los bachilleres y universitarios hombres y las mujeres con master o doctorado logran un aprobado en el test.

Sin embargo, las métricas por género en Primaria del método Smartick revelan que esta diferencia no se aprecia en Primaria, donde las niñas sacan incluso mejores notas en Matemáticas.

La razón es por tanto de carácter social ya que, según Jo Boaler, profesora de la universidad de Stanford, la sociedad desperidicia el talento matemático de las niñas.

A su juicio, la forma en que se enseñan matemáticas en nuestros colegios, al poner énfasis en los resultados y en lo puramente procedimental en contraposición a un enfoque más integral, es particularmente lesiva para las mujeres, que necesitan entender mejor los porqués y para qué sirve lo que aprenden.

Si a eso le sumamos una cultura y una sociedad que tiende a favorecer ciertos estereotipos machistas, estamos ante un claro ejemplo de profecía autocumplida, apunta.

Ideas preconcebidas

Las ideas preconcebidas que asocian una mayor brillantez intelectual al género masculino empiezan a afectar a las niñas a una edad tan tierna como los seis años, según indica un estudio de las universidades de Nueva York, Illinois y Princeton, cuyos resultados se publican esta semana en la revista Science.

Según explica a Sinc Lin Bian, investigadora de Psicología de la Universidad de Illinois y una de las líderes del trabajo, “los estereotipos que otorgan una mayor habilidad intelectual a los niños que a las niñas emergen muy pronto y tienen un impacto sobre las aspiraciones profesionales de las mujeres”.

Para probar a qué edad empiezan a gestarse estas ideas, los investigadores llevaron a cabo varios experimentos con niños y niñas de entre 5 y 7 años. En uno de ellos, se les hizo escuchar una historia sobre una persona que era ‘muy inteligente’ y luego se les pidió que adivinaran cuál de cuatro adultos desconocidos (dos hombres y dos mujeres) era el protagonista. También se les dijo que eligieran qué adulto en una serie de pares de diferentes géneros era ‘muy, muy inteligente’.

Si bien los resultados mostraron que tanto los niños como las niñas de 5 años veían a su género de manera positiva, las niñas de 6 y 7 años eran mucho menos propensas a asociar la brillantez con su propio género. Estas diferencias de edad fueron muy similares entre participantes de contextos socioeconómicos y étnicos diversos.

En una prueba posterior, a un grupo diferente de niños y niñas de 6 y 7 años se le invitó a participar en dos juegos, uno para niños ‘realmente inteligentes’ y el otro para los que ‘trabajan muy duro’. Las niñas estuvieron mucho menos interesadas que los niños en el juego para inteligentes. Sin embargo, no hubo diferencia entre unos y otras en la elección del juego para los trabajadores.

Un experimento final comparó el interés de los niños y niñas de 5 y 6 años por los juegos para niños inteligentes. Los resultados no mostraron diferencias significativas en los niños y niñas de 5 años; sin embargo, la inclinación de las niñas de 6 años por esta actividad fue, de nuevo, inferior a la que mostraron los niños.

Sara-Jane Leslie, investigadora de Filosofía de la Universidad de Princeton y otra de las autoras, recuerda las conclusiones de un trabajo anterior, en el que analizaron cómo el estereotipo del genio limita las carreras de las científicas.

“Las mujeres son menos propensas a cursar títulos superiores en campos que, según la creencia establecida, requieren brillantez intelectual. Estos nuevos hallazgos muestran que estos estereotipos empiezan a afectar las decisiones de las niñas en una edad increíblemente temprana”, destaca.

En opinión de Lin Bian, “si queremos cambiar las mentes de los jóvenes y hacer que el mundo sea más equitativo, necesitamos saber cuándo comienzan a surgir estos estereotipos para poder intervenir y evitar estas consecuencias negativas sobre las decisiones educativas de las niñas y sus futuras opciones de carrera”.

No habrá turistas en una sartén que arde

Posted on Actualizado enn

El cambio climático puede hacer desaparecer el turismo en el sur de Europa
El cambio climático puede hacer desaparecer el turismo en el sur de Europa

Los cambios climáticos que se registran en el mundo pueden conducir a que dentro de 50 años desaparezca el turismo en el sur de Europa, pronosticó un meteorólogo alemán, Mojib Latif, del Instituto de Investigación Marina de la Universidad de Kiel. No me puedo imaginar que con las altas temperaturas que reinan actualmente en Italia, por ejemplo, se pueda ofrecer en el futuro viajes de descanso en ese país, indicó Latif.

Mientras que el sur del continente europeo experimentará pronto frecuentes períodos de sequía prolongados, «en las montañas seguirán ascendiendo los límites de las zonas nevadas», señaló. Practicar el esquí en los Alpes «con cierta seguridad es hoy casi imposible por debajo de los 2.000 metros de altitud», subrayó Latif, investigador de renombre en materia de cambio climático en el planeta.

El recalentamiento de la Tierra provocará que se derritan los suelos congelados en las zonas de alta montaña, por lo que en el futuro también serán más frecuentes los deslizamientos de tierra y desprendimientos de masa rocosa, «tornando inestables esas zonas». En Alemania, la ola de calor de este año ha bajado a marcas récord los niveles de los ríos, entre ellos el caudaloso Rin, llegando a afectar la navegación en diversos tramos.

Los períodos relativamente cortos entre sequías e inundaciones no son una contradicción, afirma Latif. «El clima continuará evolucionando de forma extrema». Asimismo, destacó que la actividad humana «no tiene incidencia directa en cada uno de los fenómenos climáticos que se registran, pero sí en su frecuencia». Una de las causas principales de estos vertiginosos cambios climáticos, según el meteorólogo, son las emisiones de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono.

Turismo, un gran negocio con fecha de cierre

El aumento del nivel del mar, de la temperatura del agua, de la altura del oleaje y la frecuencia e intensidad de los temporales provocados por el cambio climático, tendrán un impacto directo en el turismo, los ecosistemas marinos y la comunidad pesquera.

Los efectos de este fenómeno ya son palpables en el Mediterráneo, según los expertos. Como consecuencia, las playas, paseos marítimos y construcciones costeras alterarán notablemente su aspecto actual.

Aún admitiendo que el clima de nuestro planeta haya podido sufrir cambios continuos a lo largo de su historia, existen evidencias que apuntan a que, en las últimas décadas, la actividad humana está provocando cambios en el clima más rápidos que la capacidad del medio natural para reaccionar.

Como consecuencia del calentamiento global, se prevé la aparición en las próximas décadas de graves impactos ambientales y socioeconómicos a escala planetaria tales como una mayor incidencia de los fenómenos meteorológicos extremos (sequías, inundaciones), la alteración de los sistemas naturales y la reducción de la productividad agrícola y forestal en amplias zonas.

El sur de Europa, y especialmente España, será especialmente sensible a estos fenómenos, así, las más recientes evaluaciones apuntan hacia una disminución de los recursos hídricos, la posible regresión de la costa, las pérdidas de la biodiversidad biológica y ecosistemas naturales y los aumentos de los procesos de erosión del suelo.

Según los datos aportados por el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, Ministerio de Industria, Turismo y Comercio), más del 40 % de las emisiones de gases de efecto invernadero se producen en nuestras ciudades, procedentes fundamentalmente del tráfico, de consumos energéticos ligados a la vivienda y otras actividades relacionadas con los edificios y actividad industrial a las que habría que añadir las emisiones producidas por la gestión y eliminación de los residuos. Por lo tanto, en el ámbito local puede canalizarse una gran parte de la prevención y respuesta al cambio climático.

Los expertos insisten en que las medidas de prevención deberían ir acompañadas de la plena concienciación por parte de administraciones públicas y ciudadanos, y remarcan que el cambio climático afecta con gravedad a los ecosisemas de la costa mediterránea y a la pesca.

Aunque en apariencia el incremento de un grado de la temperatura sea insignificante, conlleva que muchos animales marinos habituales en nuestros mares desaparezcan y emerjan especies invasoras. Este aumento varía la circulación oceánica, responsable de transportar el calor y el frío de unas zonas a otras.

El Mediterráneo es especialmente sensible a la acidificación impulsada por el cambio climático, que supone el aumento de la acidez del agua, debido al incremento de dióxido de carbono en la atmósfera. Esto comporta el descenso del pH del océano, que disminuye la disponibilidad de iones carbonatos, indispensables para la supervivencia de aquellas especies que necesitan generar estructuras de carbonato cálcico.

De esta manera, se evidencia también el incremento de la estratificación acuática, es decir, la dificultad para que las aguas se mezclen, lo que condiciona la disponibilidad de nutrientes. Por ello, se han registrado muchas muertes de gorgonias, unos corales que tienen problemas para sobrevivir, al igual que las algas calcáreas.

Mientras tanto, el incremento del nivel del mar modificará las playas, y el cambio de frecuencia y magnitud de los temporales producirá daños y generará problemas en las estructuras costeras, afirman los expertos. Para ellos, un ligero aumento de ese nivel puede afectar mucho al acuífero costero y generar problemas de disponibilidad de agua dulce.

Los investigadores afirman que se necesitarán ecosistemas dunares bien conformados que taponen la subida del nivel del mar y el incremento de la magnitud de los temporales, y no se debería permitir la urbanización y la destrucción de los ecosistemas costeros, por lo que proponen establecer políticas de adaptación y planificar los usos del territorio y los recursos naturales.

En su opinión, la sociedad debería realizar mucha pedagogía, cambiar el modelo económico y de movilidad, replantear su relación con el medio ambiente, apostar por energías renovables, evitar los combustibles fósiles y reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Sombras de una economía castrante

Posted on Actualizado enn

La obra de Polanyi ha pasado a la historia del pensamiento europeo como una de las críticas más mordaces a la sociedad de mercado. Su originalidad reside en su perspectiva propiamente antropológica. No es una crítica a la economía política, sino del impacto de esta en la condición humana. La tesis principal es bastante sencilla: resulta imposible sostener una sociedad sobre la base de la idea de la autorregulación de los mercados. Entre los requerimientos esenciales de toda sociedad y el liberalismo existe una contradicción insalvable
La obra de Polanyi ha pasado a la historia del pensamiento europeo como una de las críticas más mordaces a la sociedad de mercado. Su originalidad reside en su perspectiva propiamente antropológica. No es una crítica a la economía política, sino del impacto de esta en la condición humana. La tesis principal es bastante sencilla: resulta imposible sostener una sociedad sobre la base de la idea de la autorregulación de los mercados. Entre los requerimientos esenciales de toda sociedad y el liberalismo existe una contradicción insalvable

«En todos los países importantes de Europa […], redujeron los servicios sociales e intentaron romper la resistencia de los sindicatos mediante el ajuste salarial. Invariablemente, la moneda estaba amenazada y, con la misma regularidad, se atribuía la responsabilidad de ello a los salarios demasiado elevados y a los presupuestos desequilibrados».

Esta descripción, aplicable a la crisis sistémica con la que se abre nuestro siglo XXI, se refiere a las décadas de 1920 y 1930, en vísperas de la expansión nazi y fascista que asolaría Europa. En este clásico de la historia antropológica, económica y política, Karl Polanyi considera la emergencia del fascismo como un momento autoritario del «capitalismo liberal para llevar a cabo una reforma de la economía de mercado, realizada al precio de la extirpación de todas las instituciones democráticas».

“La gran transformación” relata la paulatina expansión e imposición de la utopía del libre mercado que, desde finales del siglo XVIII, mercantilizó figuras como el trabajo —el esfuerzo de las personas—, la tierra —la naturaleza— y el dinero, hasta entonces no sometidas a la ley de la oferta y la demanda. Para Polanyi, en la sociedad de mercado, la principal misión del Estado es mercantilizar el máximo de ámbitos de la vida y la naturaleza para alimentar el mercado.

La gran transformación sirve de registro del fin de una civilización —la del siglo XIX— y de sus principales instituciones: el Estado liberal, los sistemas de equilibrio entre las potencias, el patrón-oro, los mecanismos del sistema de mercado autorregulado. Sin embargo, su punto de partida no es, como tantas veces se ha dicho, la crisis. Más bien le preocupa su «solución», concretamente la «solución fascista» que llevó a Polanyi a emigrar a Inglaterra desde su Viena natal. Cuando prepara los primeros materiales de lo que luego acabaría por recogerse en este ensayo, es patente que ya no hay una vuelta atrás a las viejas fórmulas del siglo XIX. El desempleo de masas, la lucha de clases, las presiones monetarias, la deflación obligada habían hecho surgir una figura nueva, que había llegado para quedarse, el Estado intervencionista; es el New Deal, los planes quinquenales de la URSS, el corporativismo del nazi-fascismo.

Por eso, el juicio del autor es demoledor y del todo ajeno a las perspectivas de la guerra civil europea y los dos totalitarismos con los que ahora acostumbramos a entender la principal crisis del siglo XX. Para Polanyi, el liberalismo decimonónico —preñado de idealismo, borracho de utopismo, reacio a toda reglamentación, planificación, racionalización, control— llevó al fascismo.

El fascismo, en tanto que negación de la libertad y del individuo, ruina de la democracia y de la libertad individual, aparece pues como un hijo imprevisto de una utopía, que consiste en organizar la sociedad alrededor del mercado, según el mercado. Polanyi escribió bellos ensayos sobre el nazismo, que consideraba una solución antagónica al socialismo, y una negación radical de la tradición cristiana —de su igualitarismo, de su ideal de comunidad—, pero que, paradójicamente, acabó sirviendo de «solución» a la crisis de la sociedad de mercado.

El liberalismo, en tanto que ideología material del nuevo industrialismo, promocionó una obra de ingeniería social sin precedentes en la historia de la humanidad. La economía, y concretamente el intercambio de mercancías en mercados autorregulados, se convirtió en la institución central y suficiente de organización social: una economía gobernada por los precios de mercado y únicamente por ellos, una sociedad reducida a la institución mercantil. La obra del liberalismo requería de esa operación, explicada innumerables veces, de reducción del ser humano a los estrechos marcos de la filosofía utilitarista y de la maximización del interés: el «hombre económico». El universal antropológico del reconocimiento social, en tanto que motivación esencial del ser humano, quedó así reducido a la mera acumulación de bienes materiales despojados de casi todo valor cultural.

No obstante, lo que hace radical e interesante la crítica de Polanyi es que va más allá de la denuncia de las ridículas bases antropológicas del liberalismo, que todavía conforman la mayor parte de la ciencia económica y estructuran su capacidad de «modelización». Su crítica y su potencia se establecen a partir del reconocimiento del trabajo institucional del liberalismo para imponer materialmente su utopía de la sociedad de mercado.

El mercado autorregulado requiere de la coordinación de distintos mercados específicos que tienen que operar como tales. Se trata de algo más que ideología, es necesario que tierras, seres humanos y moneda funcionen como bienes intercambiables: mercancías «ficticias» y a la postre imposibles, más que al precio de la dislocación social, de la ruina antropológica

La crítica de Polanyi es actual porque es una crítica tanto al liberalismo, como a sus posibles resultados políticos.

Karl Polanyi (1886-1964) es un referente imprescindible de la crítica del orden liberal. Militante en su juventud del independentismo húngaro, participó en la Primera Guerra Mundial, se exilió a Viena en 1923 tras la declaración de la República Soviética de Hungría (1919), y en 1933 a Londres forzado por el ascenso del nazismo en Austria. Profesor de la Universidad de Columbia desde 1947, se vio obligado a vivir en Canadá por el veto de las autoridades estadounidenses a su compañera, Ilona Duczynska. La intensa labor intelectual de Polanyi se reflejó sobre todo, en dos libros: La gran transformación y El sustento del hombre (Capitán Swing, 2011), que cuestionan los fundamentos de la ortodoxia económica liberal y de algunos aspectos de la economía política marxista.

Ciencia Ficción para el aprendizaje

Posted on Actualizado enn

Desde un razonamiento científico, King Kong apenas habría podido moverse debido a su peso y altura
Desde un razonamiento científico, King Kong apenas habría podido moverse debido a su peso y altura

En 1970 se creó la Science Fiction Research Association. SFRA, Asociación de Estudios sobre la Ciencia Ficción). Formada hoy en día por casi medio millar de profesores en todo el mundo. El resultado de la actividad de la SFRA y otras sociedades parecidas ha sido un creciente conjunto de artículos y libros de carácter académico glosando los temas propios de la ciencia ficción e incluso la aparición de revistas universitarias especializadas en el género.

Tras la pionera Extrapolation creada en 1959 por Thomas Clareson y editada tres veces al año por la Universidad del Estado de Kent en Ohio, cabe citar Foundation, iniciada por Malcom Edwards en 1972 en el Politécnico del Noreste de Londres, y Science Fiction Studies fundada en 1973 por Darko Suvin y R.D. Mullen en el Departamento de Inglés de la Universidad Concordia en Montreal, ambas también de periodicidad cuatrimestral, incluyen: “el estudio de la ciencia ficción y la fantasía, mejorar la enseñanza en el aula, evaluar los nuevos libros y los nuevos métodos y materiales de enseñanza”. Se trata, evidentemente, de utilizar la indiscutible atracción que los jóvenes pueden sentir por la temática de la ciencia ficción para su uso en las aulas.

La idea central de estas actitudes recogía, en un primer momento, la conveniencia de utilizar para la enseñanza de la lengua y literatura inglesa obras cuya temática pudiera ser de mayor interés para los alumnos que los textos utilizados tradicionalmente en estos menesteres. Resultaba mucho más fácil que los jóvenes de hoy se interesaran antes por obras como La mano izquierda de la oscuridad (1969) de Ursula K. le Guin que por poner un ejemplo, El paraíso perdido (1667) de John Milton del cual los jóvenes del siglo XXI están, por lo menos, un tanto distantes… Pero también cabe el uso de la ciencia ficción para muchos otros cometidos docentes como muestra la simple enumeración de algunos cursos y publicaciones más recientes: “Ciencia Ficción y la enseñanza de las ciencias”, “Ciencia ficción en un curso de Informática y Sociedad”, “Ciencia ficción social”, “La enseñanza de ciencia ficción con contenido político” etc.

Cabe destacar también la aparición de material pedagógico centrado en la ciencia ficción y la publicación de libros como Teaching Science Fiction: Education for Tomorrow (La enseñanza de la ciencia ficción: educación para el mañana – 1980) editado por Jack Williamson, donde se recogen colaboraciones de muchos escritores de ciencia ficción y también de profesores interesados por el tema. Como no podía ser menos, también han aparecido ayudas docentes como Science Fiction: A Teacher´s Guide and Resources Book (Ciencia ficción: una guía para el profesor y libro de recursos) editada por Marshall Tymm en 1988

Este tipo de actitud respecto de la ciencia ficción y la fantasía ha llevado también a la aparición de bibliotecas universitarias especializadas. En realidad, las mejores y más completas colecciones bibliográficas. Son famosas en este aspecto la Science Fiction Society Library del conocido Massachussets Institute of Techonology (M.I.T.) de Boston (donde, por cierto, el famoso escritor de ciencia ficción Joe Haldeman, imparte un curso de escritura creativa, Creative Writing, a beneficio de los futuros ingenieros del MIT); la Science Fiction Research Collection de la Texas A&M University, la J. Lloyd Eaton Collection de la Universidad de California Riverside o las de las universidades de Siracusa, Eastern Nuevo Mexico entre otras. Y ello sin olvidar la importante Sección de Ciencia Ficción de la Biblioteca Gabriel Ferraté de la Universidad Politécnica de Cataluña en Barcelona, que dispone ya de más de 4.500 volúmenes sobre ciencia ficción se encuentran hoy en día en algunas de las mejores universidades norteamericanas.

Aunque a algunos lectores este uso docente de la ciencia ficción pueda parecerles lejano, ya ha llegado al mundo de habla hispana y es posible reseñar también algunas iniciativas y publicaciones que utilizan la ciencia ficción como material educativo. Por ejemplo, ya en 1991, Antonio Ara González, publicaba un ejemplo de sus experiencias en un instituto canario de enseñanza secundaria: “Sobre la utilización de cuentos de ciencia ficción como recurso pedagógico para la enseñanza de la física y otras ciencias”.

Después, Pilar Bacas Leal y otros autores publicaban en 1993 en la Biblioteca Aula de la editorial AKAL su libro sobre “Física y Ciencia Ficción”

Otro ejemplo, esta vez a nivel universitario, es la actividad de los profesores Jordi José y Manuel Moreno del Departamento de Física e Ingeniería Nuclear de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) en España, con su curso sobre física y ciencia ficción que ha generado ya dos interesantísimos libros: “Física i ciència-ficció” (1994) y “(” sobre dicho tema. Y no sólo hay ejemplos en el caso de la física, la profesora Pilar Porredón, tras varios años experimentando con el uso de la ciencia ficción en el aula, ha elaborado un curso de los llamados de “créditos variables” en el Área de Ciencias Experimentales del bachillerato español que usa relatos de ciencia ficción para desarrollar temas de ciencias naturales.

Conviene advertir que no es necesario que la ciencia ficción, arte y narrativa en definitiva, sea exacta y correcta en su uso de la ciencia y de la técnica. A veces basta utilizar el evidente atractivo que los jóvenes sienten por la temática de la ciencia ficción para poder reflexionar sobre hechos científicos y sacar enseñanzas de los mismos.

Por poner unos ejemplos sencillos, en el curso de José y Moreno, resulta educativo estudiar cómo podría lograrse la invisibilidad del personaje de “El hombre invisibl”e (1897) de H.G. Wells tras haber visionado una secuencia de la película de James Whale de 1933, o de la más reciente de Paul Verhoeven (El hombre sin sombra – 2000). También, tras ver la famosa secuencia de “King Kong” subiendo al Empire State Building, se descubre (gracias a la ley cuadrado-cúbica que ya conocía Galileo) que el bueno de King Kong con sus pregonados 15 metros de altura debía pesar unas 170 toneladas (casi 25 veces más que el Tiranosauro Rex, el animal más pesado que ha andado por la superficie del planeta).

Seguro que King Kong tendría serios problemas para, simplemente, andar… Pero, en cualquier caso, los alumnos no olvidan nunca ese ejemplo ni el efecto de las leyes de escala o el análisis dimensional.

Aquí y allá, el mismo enjambre

Posted on

Las nuevas ofertas de ocio se repiten en el mundo 'civilizado' y acaban con la identidad de las ciudades
Las nuevas ofertas de ocio se repiten en el mundo ‘civilizado’ y acaban con la identidad de las ciudades

El sociólogo norteamericano Richard Sennett advierte de que “el capitalismo global está construyendo la misma ciudad en todo el mundo”.

“Cuando un avión desciende no sabes dónde estás porque las formas físicas de las ciudades están estandarizadas”, lamenta el sociólogo, que muestra su preocupación porque esta homogeneización formal de la construcción acabe estandarizando a los habitantes de las ciudades y sus vidas.

Sin embargo, el autor entiende que no se puede volver al pasado, pero ha reivindicado que se debe encontrar alguna manera de “romper este poder hegemónico que está eliminando las particularidades de las urbes”.

Sennett pergeña “Construir y habitar. Ética para la ciudad”, un ensayo en el que repiensa el urbanismo de las ciudades del futuro y se pregunta por uno de los problemas éticos de las metrópolis actuales: el debate sobre si el urbanismo debe representar a la sociedad tal como es o tratar de cambiarla.

En estas ideas juegan un papel esencial los planificadores y arquitectos, quienes, según el sociólogo, deberían “crear ciudades abiertas, interactivas y sinérgicas, que promuevan la tolerancia de las diferencias y la igualdad”.

En cuanto a los problemas de las grandes capitales mundiales, como el turismo masivo y la gentrificación, Sennett asegura que existen herramientas para combatirlos, pero rechaza que el diseño sea una solución, tachándolo simplemente de “instrumento para resistir” durante un tiempo a la dominación.

Preguntado por la ciudad ideal, el norteamericano admite que, en su opinión, “el mejor urbanismo es aquel que no fuerza a la gente a conversar, pero que les permite sentir la presencia física de los otros mientras cada uno vive su vida”.

Además, Sennett afirma que los urbanistas no deberían empeñarse en solucionar los problemas de desigualdad social en las ciudades con sus trabajos, ya que “lo que le importa a las capas más bajas de la sociedad no es donde vivir, sino cómo sobrevivir”.

Richard Sennett (Chicago, 1943) es un sociólogo estadounidense adscrito al movimiento filosófico del pragmatismo, que trata de unir el pensamiento a las prácticas concretas de las artes y las ciencias, la economía política y la religión, en una búsqueda de problemas filosóficos anclados en la vida cotidiana.

Es profesor emérito de Sociología en la London School of Economics, profesor adjunto de Sociología en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y profesor de Humanidades en la Universidad de Nueva York, además de ser miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, de la Royal Society of Literature de Gran Bretaña y director fundador del New York Institute for the Humanities.

Virtudes anestesiadas

Sennett cree que todas las personas tienen capacidad de cooperar con la diferencia, aunque la sociedad capitalista neoliberal actual, no fomenta esa cooperación.

En este contexto, Sennett fue autor de “Juntos. Rituales, placeres y políticas de cooperación” (Anagrama), el libro que precede a “Construir y habitar. Ética para la ciudad” y segundo de la trilogía del Homo faber. En el primero, “El artesano”, reflexionaba sobre el trabajo manual.

En “Juntos” se ocupa de la naturaleza de la cooperación, explica sus características y estudia sus problemas, desde los rituales de las iglesias y los gremios medievales hasta las aparentes formas de cooperación en internet, pasando por las primeras formas de urbanidad cortesana, los nuevos estilos de la diplomacia de la edad moderna, las comunidades de exesclavos norteamericanos y los conflictos étnicos.

A modo de conclusión, Sennett denuncia el carácter poco cooperativo de la sociedad de nuestros días, producto de las transformaciones que el capitalismo contemporáneo ha producido en el triángulo social constituido por la autoridad ganada, el respeto mutuo y la cooperación durante una crisis.

Lamenta asimismo desde una convicción ideológica progresista “la incapacidad de la izquierda para colaborar entre ellos: la izquierda tiene un problema para la cooperación, para cooperar con gente que piensa diferente de ti, con la que no te entiendes”.

Al hablar de cooperación se refiere, matiza, a “la cooperación que nos empuja a colaborar con otros que piensan diferente, no a la cooperación que tiene como objetivo la solidaridad, y esa destreza es incluso un arte”, subraya.

Sin embargo, no cree Sennett que esas destrezas sociales sean exclusivas de un entorno social: “todos tenemos -insiste- capacidad de cooperar con la diferencia”.

La dificultad que la sociedad encuentra para relacionarse con la diferencia tiene estos días un paradigma claro en Estados Unidos, donde se ha producido en varias ocasiones el bloqueo fiscal, que “abocará al país a una catástrofe, simplemente porque los políticos no son capaces de cooperar”, aventura.

También en Europa, continúa, encontramos una versión similar, con la relación entre grupos nacionales, entre Cataluña y España, o entre su país de adopción, Escocia, e Inglaterra, lugares en los que, a su juicio, “se trata de negociar las diferencias culturales”.

En su análisis, Sennett entiende que la propia institución de la Unión Europea “no ha ayudado nada y debería haber favorecido una relación entre las naciones y ese problema -continúa- lo tendremos en breve, porque la institución europea no sabe dar respuestas”.

Se muestra también muy crítico con el capitalismo neoliberal, que fomenta el individualismo frente al concepto de cooperación, y frente al cual los gobiernos europeos no han sido críticos a nivel laboral con ese neoliberalismo, el empleo a corto plazo, la deslocalización, los falsos equipos de trabajo que en realidad favorecen la competitividad individual.

En su opinión, hasta la llegada de Merkel al poder los alemanes lo habían hecho bastante: “hay que ir más allá de la contradicción capitalismo/cooperación y de la mera protesta, y proponer respuestas creativas”.

Sennett se muestra esperanzado en que algún día caiga el capitalismo, como sucedió en 1989 con el comunismo. Admite que “ambos mundos son igual de artificiales”.

Río, luego existo

Posted on Actualizado enn

Al lado de la teoría de la risa como expresión de un sentimiento de superioridad y de la de la carcajada como consecuencia de una incoherencia que hace que se diluya una tensión, Geier alude a otra que está centrada en la idea del contraste
Al lado de la teoría de la risa como expresión de un sentimiento de superioridad y de la de la carcajada como consecuencia de una incoherencia que hace que se diluya una tensión, Geier alude a otra que está centrada en la idea del contraste

El ensayista alemán Manfred Geier dedica un estudio, publicado por la editorial Rowohlt, a rastrear 25 siglos de difíciles relaciones entre la risa y la filosofía, desde los tiempos en que Platón intentó desterrar el humor de los dominios del pensamiento.

El libro de Geier, titulado “De qué se ríe la gente inteligente”, tiene dos vertientes. De un lado, se ocupa de rastrear los filósofos que a la largo de los siglos, en contra de Platón, han dado una valoración positiva de la risa. La otra vertiente revisa los análisis del fenómeno de lo cómico y busca respuestas a la pregunta sobre los motivos de las risa.

Platón, a quien Geier dedica un capítulo titulado “El intento por desterrar la risa de la filosofía”, veía el hábito de reirse como una manifestación de arrogancia, muchas veces injustificada.

Como contraste con Platón, Geier se ocupa ampliamente de la figura de Demócrito, a quien la leyenda presenta como un sabio que no podía parar de reirse, y de la recepción que ha tenido su figura a lo largo de los años desde la antigüedad latina hasta los tiempos de la Ilustración.

Demócrito, de quien no se conserva ningún texto original, se reía ante todo, según al leyenda, de la estupidez humana y por ello autores romanos, como Horacio, utilizan su figura para criticar a sus contemporáneos y dicen que el filósofo griego se hubiera reído a carcajadas de ello.

Durante la Edad Media, según Geier, la risa fue vista como algo sospechoso, lo que, agregado a otra serie de factores, contribuyó a que la figura de Demócrito cayese en el olvido para resucitar luego con fuerza durante el renacimiento en autores como el francés Francois Rabelais, que veía en la risa lo mejor que tenía el ser humano.

En resumen, la risa de Demócrito tiene, para la mayoría de los autores que se han ocupado de ella, dos aspectos. De un lado expresa una decepción ante la condición humana, y en ese sentido sería una variante del llanto de otro filósofo, Heráclito, de quien la leyenda dice que no paraba de llorar.

Por otra parte, sin embargo, la risa de Demócrito tiene un aspecto afirmativo que muestra que, pese a toda la decepción ante la humanidad, el filósofo griego no estaba dispuesto a renunciar al goce de la vida.

A diferencia de Demócrito, para quien la risa y el humor parecían ser una actitud vital, Diógenes El Cínico, rival acérrimo de Platón, utilizaba esos dos elementos como armas críticas.

Los blancos de Diógenes eran, según Geier, las ciudades griegas y las costumbres de sus habitantes, el poder político y, ante todo, la doctrina platónica, cuya definición del ser humano como bípedo implume caricaturizó en una ocasión al irrumpir en la Academia con un gallo desplumado y con gritos de “aquí tenéis al hombre de Platón”.

Muchos siglos después, en la época de la ilustración, el conde de Shaftesbury utilizaría también conscientemente el humor como arma crítica contra los fanatismos de su tiempo, a los sometía a lo que él llamaba “el test de lo ridículo”.

Sin embargo, a partir de la ilustración la risa, según Geier, empezó a tener otro sentido y dejó de verse sólo como una expresión de un sentimiento de superioridad hacia los otros.

Immanuel Kant, por ejemplo, que veía en el humor un síntoma de agudeza e inteligencia, concebía la risa como una consecuencia de una tensión que súbitamente se diluye cuando entra en juego algo absurdo e incoherente. Esto causa un placer no sólo intelectual sino también físico, lo que para Kant muestra el vínculo indisoluble entre el cuerpo y el espíritu.

En todo caso, para Kant la risa no se provoca porque consideremos a otro como alguien inferior sino como una reacción a un proceso que se da en nuestro propio entendimiento. Según Kant, no nos reímos tanto de algo o de alguien sino con algo o alguien.

Al lado de la teoría de la risa como expresión de un sentimiento de superioridad y de la de la carcajada como consecuencia de una incoherencia que hace que se diluya una tensión, Geier alude a otra que está centrada en la idea del contraste y que, con distintos matices, representan Arthur Schopenhauer, Soren Kierkegaard y Henri Bergson, entre otros.

Dos capítulos del libro, dedicados a Sigmud Freud y al humorista alemán Karl Valentin, se desvían del terreno estrictamente filosófico pero en el capítulo final Geier vuelve a la filosofía y convierte en protagonistas de un diálogo de sordos a los pensadores Martin Heidegger, Rudolph Carnap y Max Horkheimer.