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Las tonalidades del “Noir Cinema” en formato amigable

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Burt Lancaster y la arrebatadora Ava Gardner, en una escena de "Forajidos", dirigida por Robert Siodmak
Burt Lancaster y la arrebatadora Ava Gardner, en una escena de “Forajidos”, dirigida por Robert Siodmak

La impasibilidad de Humphrey Bogart, la espectacular frialdad de Bárbara Stanwyck, un Al Pacino lleno de sangre o el inenarrable peinado de Javier Bardem. Son algunas de las imágenes que el cine negro ha regalado al espectador y que ahora se recogen en un espectacular volumen que homenajea a este género.

Film Noir. 100 All-Time Favorites (‘Cine negro, 100 favoritos de todos los tiempos’) es el libro editado por Taschen que arranca en las películas mudas francesas y alemanas, pioneras de un género que en realidad no lo es, o al menos eso sostiene Paul Schrader, guionista de títulos como Yakuza o Taxi Driver.

“No se define por convenciones de contexto y conflicto, tal y como ocurre en los géneros del western o las películas de gánsteres, sino más bien por aspectos más sutiles de tono y ambientación. Una película se considera de cine negro por contraposición a las posibles variantes de cine gris o cine blanco”, afirma el realizador en el libro. Una definición tan amplia y ambigua que permite incluir bajo esa denominación películas tan diferentes como El gabinete del doctor Caligari, Rebecca, Gaslight, Double Indemnity, Notorious, Sunset Boulevard, Cape Fear, Blade Runner, L.A. Confidential, No Country for Old Men o Black Swan.

Son algunas de las películas analizadas en una obra publicada en español, inglés, alemán y francés, y que en sus páginas hace un completo recorrido por las diferentes etapas de un género que encontró su forma de expresión en la oscuridad y los juegos de luces y sombras, tanto físicos como psicológicos, que le permiten jugar con el espectador. Unos elementos que, junto a los juegos de las lentes focales, a las complejas tramas en las que nada es lo que parece y un estilo narrativo claramente subjetivo, provocan el suspense en la historia y la inseguridad en el espectador, según describe con precisión Jurgen Muller, uno de los editores del libro (el otro es Paul Duncan).

Es en ese juego, en el que los seguidores del género entran sin complejos, donde se desarrolla la profundidad de un estilo plagado de estereotipos y elementos repetitivos: detectives duros y a menudo perdedores, amores imposibles, traiciones o espectaculares enfrentamientos, por mencionar solo algunos. Lo que no impide que a lo largo de los años estas películas se hayan hecho un espacio importante dentro del mundo del cine y que sigan saliendo maravillosos ejemplos de hasta dónde puede llegar el género, como Fargo, L.A. Confidential, Hana-Bi, The Departed o Drive. Además de toda una serie de filmes inspirados en el cómic, como Watchmen o The Dark Knight, que introducen efectos digitales que habían estado ausentes en el género negro, como la captura de movimiento, el rotoscopio interpolado y los últimos avances en la animación aplicados al cine de acción.

Fotograma de Rebeca (1940), un film con cadencias Noir dirigido por Alfred Hitchcock: Judith Anderson (a la derecha), interpretando a la aparentemente aterradora Señora Danvers; a la izquierda, Joan Fontaine, dulce y constreñida
Fotograma de Rebeca (1940), un film con cadencias Noir dirigido por Alfred Hitchcock: Judith Anderson (a la derecha), interpretando a la aparentemente aterradora Señora Danvers; a la izquierda, Joan Fontaine, dulce y constreñida

Pero esa modernidad no impide que el cine negro siga siendo tan local como global –una de sus principales características– y que las películas se basen en tradiciones culturales autóctonas, como señala en el libro Douglas Keesey, escritor especializado en cine. “

Como en el cine negro clásico, el nuevo cine negro nos adentra en la oscuridad para que seamos capaces de ver la luz”, afirma Keesey sobre un género que encontró su mayor expresividad en el blanco y negro, pero que supo adaptarse al color. Una evolución reflejada en un volumen editado con un gran preciosismo y que recoge, con evidente amor por el género, una exhaustiva serie de imágenes de muchas de las películas que han marcado la historia del cine negro.

La obra contiene descripciones de un centenar de títulos, declaraciones de directores y actores y críticas publicadas en el momento de su estreno por prestigiosos medios de comunicación. “Es un detallado repaso a un cine que ofrece a los expertos un reducto de películas excelentes y poco conocidas y brinda a los críticos amantes del cine de autor la oportunidad de plantearse nuevas interrogantes de clasificación y estilo transdireccional”, dice Schrader.