exofilia

El cerebro ardiente de los copuladores intergalácticos

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Las descripciones en episodios de abducción son recurrentes y no hay evidencias se su verosimilitud;
Las descripciones en episodios de abducción son recurrentes y no hay evidencias de su verosimilitud

Las abducciones y las relaciones sexuales de terrícolas con extraterrestres son asunto de gran preocupación en el campo de la ufología. El fenómeno se conoce con el nombre de exofilia.

La exofilia se refiere a la atracción o la consumación, el placer lascivo, sensual, entre individuos de la raza humana y alienígenas, humanoides, robots y otras formas de vida no terrícolas (no confundir, por cierto, con la espectrofilia, que alude al apareamiento de humanos con espectros, fantasmas, espíritus y otras criaturas del más allá y de lo que estaremos hablando en una futura oportunidad).

Así las cosas, son cada vez más los casos de personas que, tras haber sido abducidas, afirman haber mantenido relaciones coitales con criaturas espaciales.

Por abducción se conoce en el campo de la ufología y de la ciencia ficción al acto en el cual uno o más seres extraterrestres toman a un ser vivo terrestre contra su voluntad y lo llevan a sus naves espaciales con propósitos no del todo conocidos. Uno de ellos, sin dudas, es el reproductivo.

Más todavía, el registro de cópulas o ayuntamientos entre terrícolas y alienígenas tiene una datación relativamente reciente: de acuerdo con especialistas en materia exofílica, el primer reporte “oficial” de abducción y de cohabitación interplanetaria se remonta al año 1957 en Brasil.

Construcciones mentales

Sin embargo, las abducciones extraterrestres que algunas personas aseguran haber experimentado son una construcción mental propia de individuos susceptibles a los «falsos recuerdos», según un estudio.

Según el profesor Chris French, director de la Unidad de investigación de psicología de lo anómalo del londinense Goldsmiths College, quienes dicen haber sido secuestrados por marcianos tienen un perfil psicológico concreto, con tendencia a alucinar, a creer en todo lo paranormal y a disociar la realidad, lo que puede conducir a padecer una alteración de los estados de conciencia.

La imagen de seres celestiales que mantienen relaciones con terrícolas es tan antigua como la capacidad de fantasear
La imagen de seres celestiales que mantienen relaciones con terrícolas es tan antigua como la capacidad de fantasear

French, experto en la relación psicológica con lo paranormal, comparó el estado psicológico de 19 supuestos «abducidos» y 19 voluntarios elegidos al azar. Descubrió que los que alegaban haber entrado en contacto con alienígenas tenían también el hábito de quedarse «absortos» en los quehaceres cotidianos, fantaseaban y algunos padecían «parálisis del sueño».

En este último estado la persona se despierta y siente que no puede moverse, aunque es consciente de lo que le rodea. A menudo sufre alucinaciones auditivas y visuales.

«A finales del siglo XX, un número creciente de personas de todo el mundo empezó a tener experiencias extrañas», explica French.

«Lo más corriente es que digan que los alienígenas los sacaron de la cama o el coche y, comúnmente, les describen como seres de menos de un metro, con brazos y piernas largos y cabezas enormes», afirma el profesor.

Los «abducidos» suelen explicar que los extraterrestres tienen «grandes ojos negros a través de los cuales se comunican telepáticamente», añade.

«Suelen contar cómo de repente se encontraron a bordo de una nave espacial donde se les sometió a un examen médico, a menudo doloroso, para extraerles esperma u óvulos», relata el experto.

Según French, decenas de miles de personas en todo el mundo podrían experimentar recuerdos falsos de este tipo.