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La explotación del reverso tenebroso

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La casa en la que vivió el matrimonio compuesto por Fred y Rosemary West fue, durante muchos años, la casa de los horrores. Entre esas cuatro paredes se escondieron, durante 20 años, horribles crímenes que conmocionaron a Gran Bretaña en la década de los 90
La casa en la que vivió el matrimonio compuesto por Fred y Rosemary West fue, durante muchos años, la casa de los horrores. Entre esas cuatro paredes se escondieron, durante 20 años, horribles crímenes que conmocionaron a Gran Bretaña en la década de los 90

La escritora británica Vanessa Savage, que se inspiró para su última novela, “Oculta en la sombra”, en el conocido matrimonio asesino en serie Fred y Rosemary West, entiende que “generalmente, la gente es buena ocultando su lado oscuro”.

Savage opina que es difícil meterse en la mente de un asesino en serie pero “si tienes algo así en tu mente, lo tendrás para siempre”.

Subraya Savage la capacidad de las personas, buenas y malas, para “ocultar sus lados más oscuros” y por esa razón “un asesino en serie puede ser una persona corriente, cercana, que va a trabajar normalmente y que de puertas adentro se transforma y se quite la máscara”.

Sobre el punto de inflexión que convierte a alguien corriente en una bestia, la escritora apunta que “puede haber algún catalizador de ese lado oscuro, que puede tener su origen en el pasado o ser reactivado por algo que sucede en el presente”.

El punto de partida de “Oculta en la sombra” (AdN) fue el caso real del matrimonio Fred y Rosemary West, en Gloucester (Gran Bretaña), que fueron condenados por el asesinato de 12 mujeres, entre ellas varias niñas.

Gran parte de dichos asesinatos, que estremecieron a todo el país, se cometieron en el domicilio familiar de la pareja en el número 25 de Cromwell Street, que acabó siendo demolido.

Vanessa Savage se crió muy cerca del lugar de los hechos y se planteó “qué hubiese ocurrido si esa casa no hubiera sido destruida, qué pasaría si esa casa fuera tu casa de la infancia”, y una pregunta definitiva: “¿Podrías olvidar su pasado y convertirla en un hogar perfecto para tu familia? o ¿acaso la casa mantiene unos recuerdos que la convierten en algo embrujado?”.

Una vez que Savage tenía la casa, como “un personaje más”, y la familia, “las piezas del puzzle comenzaron a encajar”.

La escritora inglesa, que vive en una casa junto a la costa de Gales, se documentó sobre casas en las que se habían producido crímenes: “Hay cierta fascinación en Internet sobre los escenarios de los crímenes y no solo sobre los protagonizados por Jack el destripador”.

“Oculta en la sombra” se sitúa es una ciudad ficticia, que toma elementos de pueblos de la costa de Gales.

En cuanto a los personajes, la autora quería desde el principio dibujar “una familia estándar y perfecta, feliz de puertas afuera, con un padre, una madre e hijos, que de puertas adentro era totalmente distinta”.

En su novela, Savage se aleja de la tradición británica de Agatha Christie y se acerca más al estilo norteamericano de Stephen King: “Siempre he leído a Stephen King, seguramente desde demasiado joven, cuando cogía sus libros de las estanterías de la familia”.

De King, al que aún hoy sigue leyendo, le atrae “la combinación de thriller psicológico y de elementos sobrenaturales, un cóctel que ejerce una gran influencia en mi escritura”.

Con una formación universitaria en artes visuales, era inevitable para Savage escribir siempre desde una perspectiva visual.

A la luz del caso en que se inspira su novela, Savage piensa que “aunque en principio cabe pensar que la ficción se puede llevar mucho más al límite y al extremo, siempre descubres realidades que sí superan la ficción”.

Después de debutar con una novela romántica, Savage se pasó al género negro: “Mis personajes acabaron teniendo más ganas de matarse que de amarse y fue así como aterricé en la novela negra”.

Un género que seguirá cultivando en su próxima novela, otro psicothriller ambientado en otra ciudad inventada del sur de Gales.

“Hay pocas novelas ambientadas en Gales, y es una zona que tiene mucho potencial para novelas de terror que asusten al lector”.

En relación al Brexit, no tiene previsto escribir una novela que tenga como argumento la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea pero confiesa que “el Brexit es una verdadera pesadilla que ha dividido profundamente al Reino Unido. Odio el Brexit y me encantaría seguir en Europa” y predice que “las disputas entre los dos bandos darán lugar a novelas en los próximos años, porque se está forjando un odio entre las dos mitades de la población”.

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El perdedor asido a una birra

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Salem sitúa a su protagonista en una vorágine de envolvente irracionalidad, bañada en espuma de cerveza
Salem sitúa a su protagonista en una vorágine de envolvente irracionalidad, bañada en espuma de cerveza

A pesar de que al narrador, poeta y periodista argentino Carlos Salem no le gustan las etiquetas, sí que ha querido crear una teoría para acotar su torrente creativo, “la cerveza ficción”, una nominación que define su último libro de cuentos, “Relatos negros, cerveza rubia”.

Unos relatos firmado por el Bukowski en castellano, llenos de humor ácido, que también son un homenaje a la picaresca española, según explica Salem (Buenos Aires, 1959).

“Se trata de un tipo de relatos noctámbulos y canallas, que sí que pueden tener un registro Bukowski pero que quieren rescatar la picaresca callejera española, que veo que ha desaparecido en la literatura. Esconden un humor absurdo, como la vida”, subraya este polifacético escritor afincado en España desde hace más de treinta años.

Relatos que se desarrollan en su mayoría en un bar como territorio y en el ámbito de la noche. “En la noche todo el mundo es como quiere ser. Muchas veces nos disfrazamos para salir de día y por la noche nos mostramos como somos o como queremos ser. El que de día es cobarde se siente por la noche valiente y arriesgado… Y en los bares, además, se encierran muchos misterios”, precisa el autor de “Camino de ida” y “Matar y guardar la ropa”.

Publicado por Navona Negra, “Relatos negros, cerveza rubia”, tiene como protagonista, en la mayoría de sus piezas, plagadas de personas solitarias e incomprendidas, a Poe, un hombre medio poeta que ha sido periodista y escribe y pretende ser un maldito pero no lo es, como reconoce Salem.

“Quiere ser cínico pero no lo es; eso sí, no le asombra nada y, como está harto de equivocarse, lleva un bolsillo lleno de cerillas. Cuando tiene que tomar una decisión, las echa sobre la mesa y, si sale un número par, hace lo que le proponen, y si sale impar, no lo hace. Es un juego que inunda la locura”, sostiene.

Se trata el termino “cerveza ficción” de un título broma, una pincelada irónica sobre la negritud de la noche, un juego canalla que este escritor, muy admirado en Francia, ya lo ha aplicado a dos de sus libros anteriores, “En el cielo no hay cerveza” y “El huevo izquierdo del talento”.

Atracos a un banco al que sus protagonista habían ido para meter el dinero robado en otro banco, monólogos etílicos y envenenados en los mercados madrileños convertidos en bares, relatos con el dictador argentino Rafael Videla como protagonista camino del purgatorio o un diálogo entre Hitler y Carlos Gardel conforman este trepidante libro de cuentos.

Poeta, narrador, autor teatral, Carlos Salem no para de crear y el próximo mes de mayo publica un libro de poesía, “Un pájaro de menos” (Espasa), además de haber terminado la adaptación para novela gráfica de su libro “El huevo izquierdo del talento” con el ilustrador Kike Narcea.

Salem está traducido al alemán y al francés. Francia es un país donde es todo un fenómeno, como los es su faceta de poeta en la red, ya que el autor de poemarios como “Animal” o “Si Dios me pide un ‘bloody mary'” tiene un blog de enorme éxito.

Premio de la Semana Negra de Gijón por “Camino de ida”, Salem presenta actualmente en la Cadena Ser el programa semanal de miedo, intriga y novela negra “Negra y Criminal”.