mecha ortiz

Garbo de acento porteño

Posted on Actualizado enn

Mecha Ortiz, en un fotograma de "Madame Bovary"
Mecha Ortiz, en un fotograma de “Madame Bovary”

“Vidas marcadas’, ‘El gran secreto’ o ‘Madame Bovary’ son solo algunos de las decenas de títulos que han marcado la carrera de María Mercedes Varela Nimo Domínguez Castro, más conocida como Mecha Ortiz, considerada como una de las actrices más emblemáticas del cine argentino y como todo un referente de la época de oro del cine de la nación austral.

Actriz de cine, de teatro y de televisión, Ortiz fue consagrada en las décadas de 1940 y 1950 e, incluso, considerada como la Greta Garbo del cine de su país. Un elogio que no solo hace referencia su belleza –que compartía con la emblemática actriz sueca–, sino a sus grandes dotes interpretativas.

Safo, Fedora o Juana Sajanasian fueron tan solo algunos de sus papeles, ya que durante su carrera se embarcó en cerca de 40 producciones, la última, en 1976, con el filme ‘Piedra libre’. Aunque después haría un documental sobre el cine argentino –‘Aquel cine argentino: treinta años sonoros’–, la mayor parte de su carrera se centró en los años 40 y 50.

Nacida el 24 de septiembre de 1900 en Buenos Aires, Mecha se inició en el mundo del teatro en 1929, junto al guionista y director Enrique de Rosas. No obstante, su consagración teatral no se produjo hasta 1938 con la obra ‘Mujeres’ de Claire Booth, en el Teatro Smart.

El debut de Mecha en la gran pantalla llegó en 1936 con la película ‘Los muchachos de antes no usaban gomina’, que rodó junto a Florencio Parravicini, Irma Córdoba y Santiago Arrieta, en la que interpretó su clásico rol de Rubia Mireya.

Años más tarde, la actriz volvería a reencarnar este personaje en la película ‘La Rubia Mireya’ (1948) con Fernando Lamas y dirigida por Manuel Romero. No obstante, si hubiera que señalar uno de sus papeles este sería el de ‘Safo, historia de una pasión’ y ‘El canto del cisne’, películas por las que obtuvo el premio Cóndor de Plata a la Mejor Actriz.

Mientras que su papeles en los años 40 y 50 se centraron en registros más dramáticos, en 1966, protagonizó ‘Las locas del conventillo’, una comedia más ligera a lo que estaba acostumbrada a hacer.

Después de ese filme, se produjo un parón en su carrera, hasta mediados de los años 70, cuando protagonizó ‘Boquitas pintadas’ o ‘Los muchachos antes no usaban arsénico’. Su última película data de 1976 y se titula ‘Piedra libre’, en la que trabajó a las órdenes de Leopoldo Torre Nilsson.

En el escenario teatral, Mecha destacó por obras como ‘La señora Ana luce sus medallas’, la adaptación de ‘Un tranvía llamado deseo’ y ‘Así es la vida’, entre muchas otras.

Además, la argentina también se adentró en la pequeña pantalla, donde realizó varias series desde finales de los años 50, como ‘Entrellita, esa pobre campesina’, ‘Navidad en el año 2000’ o ‘Invitación a Jamaica’.

Después de esta larga carrera en la actuación, Ortiz publicó sus memorias bajo el título ‘Mecha Ortiz por Mecha Ortiz’ y falleció a los 87 años, el 20 de octubre de 1987, en Buenos Aires, como consecuencia de una hemiplejia.

En cuanto a su vida personal, cabe destacar que Mecha se casó con el productor agropecuario Julián Ortiz, con el que tuvo un hijo, Julián, que se dedicó a la traducción y a labores de guionista.

Anuncios