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Blues evolucionado en el exilio

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 La esencia de Exile on Main Street se destiló durante las largas noches que los Stones pasaron tocando en el sótano de la casa francesa, donde mezclaron sus sonidos roqueros con el blues, el country y el gospel
La esencia de Exile on Main Street se destiló durante las largas noches que los Stones pasaron tocando en el sótano de la casa francesa, donde mezclaron sus sonidos roqueros con el blues, el country y el gospel

El escritor y periodista Robert Greenfield publicó en 2008 Exile on Main Street: A Season in Hell with the Rolling Stones, libro que narra las vivencias de aquel verano de 1971 en la mansión de Keith Richards ubicada en Villa Nellcote, sur de Francia, donde se grabó el célebre disco de los Rolling Stones Exile On Main Street (1972).

Como es fama, en la casona de Richards no sólo hubo sesiones de grabación y afinados estudios de melodías y riffs para el nuevo disco. No solo eso, sino otros detalles que estuvieron a punto de hacer desaparecer la banda formada en 1962 por Brian Jones, fallecido en 1969 y durante estos años sustituido por Mick Taylor, quien ingresó a la banda en 1969 como un tímido vegetariano y en 1972 era un adicto a la cocaína, morfina y heroína por igual.

El libro es el rescate de una época que deambula en terreno común de la vida de los rockeros súperestrellas: sexo, drogas y rock n’ roll. Pero al menos, en este caso, todo era dinamita pura. En Villa Nellcote, lugar donde se instalaron los Stones huyendo del fisco de Gran Bretaña tras una década de estrellato como de descontrol en las finanzas, pasó de todo: orgías bacanales, consumo alevoso de drogas y alcohol (varias sobredosis y no sólo de los británicos) y desfile de celebridades de todo tipo (desde John Lennon hasta Brigitte Bardot, por nombrar a dos). Era un laissez faire importante la casa de Richards, tanto que su mansión alquilada estuvo bajo la mira del gobierno francés por lo que ocurría puertas adentro.

Por si todo esto fuera poco, Richards, el dueño de casa, adicto en carne viva a la heroína, complicaba las sesiones y las discusiones con el resto del grupo, especialmente con Mick Jagger, casi terminan con todo. En los encontronazos llegaron a desfilar armas. Finalmente, los Stones llegaron a contar el cuento y dejaron lo que realmente importa: un disco único y de lo más completo que dio el rock n’ roll, destacando los clásicos “Rocks off”, Happy”, “Tumbling dice”, “Shine a light”, “Let it loose”.

Los Stones habían escapado del Reino Unido acosados por el fisco y encontraron cobijo en “Nellc te”, una villa alquilada en Costa Azul por el guitarrista Keith Richards, quien en aquellos días pasaba por uno de sus períodos de mayor adicción a la heroína.

No eran las mejores condiciones para acometer su décimo álbum de estudio, pero de la fecundidad de aquellas sesiones de grabación dan cuenta de la fecundidad de aquellos días.

Finalmente, el 12 de mayo salió a la venta Exile, y la gira estadounidense de junio fue un derroche de excesos y más encontronazos: ahora con el escritor Truman Capote (quien fuera cronista de la gira por la revista Rolling Stone), Andy Warhol y sus dragqueens, Woody Allen y una estadía en la Mansión Playboy de cuatro días donde los Stones y su séquito no dejaron títere ni muñeca con cabeza.

Entre las diez canciones nuevas, que fueron encontradas durante el proceso de reedición del álbum, figuran versiones alternativas de Soul survivor y Loving cup, incluidas en la edición original del disco.

El éxito del disco doble fue inmediato y debutó en lo más alto de las listas, impulsado por el single Tumbling dice, que apareció como adelanto de un álbum en el que compartía los momentos más destacados con temas como Rocks off y Happy.

La esencia de Exile on Main Street se destiló durante las largas noches que los Stones pasaron tocando en el sótano de la casa francesa, donde mezclaron sus sonidos roqueros con el blues, el country y el gospel.

El productor Jimmy Miller, que había trabajado en los anteriores discos del grupo, acompañó en estas sesiones a Jagger y Richards, al por entonces segundo guitarrista del grupo, Mick Taylor, al baterista Charlie Watts y al bajista Bill Wyman.

Tras las jornadas en la Costa Azul, Exile in Main Street terminó su proceso de elaboración en Los Ángeles y Nueva York, con Miller, Jagger y Richards y Don Was como productores.

Casi tres décadas después de su publicación, Exile on Main Street mantiene todo su poder como crónica de un periodo convulso, el que separó las décadas de los sesenta y setenta.

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La breve guerra de México contra el ‘Rey del Rock’

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Elvis, en una escena  de la película "Fun in Acapulco"
Elvis, en una escena de la película “Fun in Acapulco”

“Prefiero besar a tres mujeres negras que a una mexicana”. Esta es la frase que se atribuye a Elvis Presley. Aunque estas polémicas palabras fueron desmentidas por él y por los historiadores, le costó al rey del rock and roll el rechazo y el veto temporal de su música y de su cine en México.

En 1957 se difundió el rumor de que el artista dijo en una entrevista que prefería besar o casarse con tres mujeres negras antes que con una mexicana, según afirma el periodista Alberto Nájar.

“En México existía una campaña fuerte contra el rock y los rockeros y el rumor desató una campaña de linchamiento en los periódicos y la radio”, añade el periodista.

Aunque como todo, las frases sacadas de contexto se pueden malinterpretar. Elvis revolucionó al público con sus movimientos de cadera y además, creó un estilo muy personal junto al guitarrista Scotty Moore y el contrabajista Bill Black.

Sin embargo, en México había una “mentalidad conservadora y se empezó a decir que este estilo musical era una muestra de la degeneración moral”, afirma el periodista Raúl de la Rosa.

En ese contexto, la supuesta frase despectiva del cantante hacia las mexicanas fue como “un regalo” para los llamados “defensores de la decencia”.

El columnista especializado en prensa rosa, Federico de León, fue quien escribió que el artista le dijo en una entrevista: “Prefiero besar a tres chicas negras que a una mexicana”, se difundió y estalló el escándalo.

Se llegaron a quemar discos e incluso las cadenas de radio decidieron no reproducir nada relacionado con Presley. Aunque el cantante envió un comunicado de prensa para aclarar el malentendido, fue en vano.

Tras la polémica frase, llegaron más vetos. Esta vez, sus películas. Se estrenaba en México la película ‘King Creole’ en mayo de 1959, aunque “solo para adultos”, algo que generó una gran discusión y disturbios.

Las autoridades vetaron la difusión de las películas de Elvis y le negaron la entrada al país cuando solicitó la visa para grabar ‘Fun in Acapulco’.

Cuando la fama se realza todo el mundo puede inventar para originar polémica. Es por ello que hay diferentes versiones de cómo se originó el rumor.

Una de las teorías más fundamentadas dice que un importante político mexicano quiso contratar a Elvis para que diera un concierto privado para su hija adolescente.

Este le envió un cheque en blanco para que el artista pusiera la cantidad, pero Elvis se lo devolvió en blanco. Este hecho enfureció al político y se inventó que a Elvis no le gustaban las mujeres mexicanas.

Aunque en México hubiesen ocurrido tales percances, la música de Elvis era conocida mundialmente y el bloqueo mexicano a Elvis no duró mucho tiempo. Hoy en día Elvis Presley es muy admirado en México, un país que lo recuerda por su gran talento y quien ha dejado que la supuesta frase quede en una anécdota para reflejar cómo fue el primer impacto del rock and roll en México y no para retratar al artista.

Si te hunden, muere antes de llegar a viejo

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The Who aportaron temas efervescentes durante el cénit del Pop inglés, de 1965 a 1968
The Who aportaron temas efervescentes durante el cénit del Pop inglés, de 1965 a 1968

Supongamos que eres Pete Townshend, tienes un grupo y estás luchando por publicar tu primer trabajo. Supongamos que ofreces al mundo una canción titulada My Generation.

Supongamos que ha pasado más de medio siglo desde entonces y que dicha canción es ya por derecho un himno inmortal de la música del siglo XX (y más allá, sin fecha de caducidad).

Eso, en resumen, es My Generation, un perpetuo canto para la indómita sublevación. Un tema enorme en su momento, a pesar de lo cual siguió creciendo aún más durante los siguientes diez lustros. Y mientras continúe poniendo la piel de gallina, seguirá creciendo y cumpliendo años, manteniendo intacto su espíritu indomable.

Pero regresemos al principio. Es el año 1965 y el guitarrista Pete Townshend no es mucho más que un adolescente airado y desafiante que escucha melodías incesantemente dentro de su cabeza. Tiene un grupo, The Who, en el que comparte sueños y aspiraciones con Roger Daltrey (voz), Keith Moon (bateria) y John Entwistle (bajista).

Gracias a su ímpetu creativo, todos juntos consiguen algo de popularidad entre los jóvenes mods británicos, que rápidamente les convirtieron en ariete y estandarte de su revolución. Y no solo por sus primeras composiciones, sino también por esa bravía costumbre de Townshend de destruir su guitarra (algo que comenzó por accidente en septiembre de 1964 en un recital en Londres, y que después tuvo que continuar casi por obligación como parte de la esencia del grupo).

Poco después lanzaban su primer single, I can’t explain, en enero de 1965, que se coló en el top 10 británico. Con la fama de The Who creciendo sin control exponencialmente, el 29 de octubre de 1965 llegaba My Generation como anticipo de su LP debut, titulado muy elocuentemente The Who Sings My Generation, y editado poco después, el 3 de diciembre de aquel mismo año, hace ahora medio siglo.

My Generation, el himno, compuesto por un Pete Townshend que entonces tenía 20 años, fue recibido con alegría y alboroto por la chavalería inglesa de la época, que fulminantemente comprendió el mensaje: los mayores no nos comprenden y, liderados por la electricidad musical tenemos que montar una gorda e incendiar todas las campiñas de norte a sur y de este a oeste. Asolar todo a su paso, en definitiva.

Tras su lanzamiento como single, My Generation se encaramó al segundo puesto en el Reino Unido. En Estados Unidos le costó un poco más y se quedó en el 74, constatando las diferencias de una juventud por aquel entonces en absoluto globalizada.

Como todo clásico requiere explicación y análisis, el propio Pete explicó que lo compuso durante un viaje en tren, inspirándose en la Reina Isabel, la Reina Madre, quien obligó a tener un coche fúnebre retenido en el barrio londinense de Belgravia para no verlo durante su paseo diario. Por otro lado, Pete, muchacho furioso pero también agradecido, acreditó el Young Man Blues de Mose Allison como la inspiración musical del tema.

My Generation se convirtió, con su trote revolucionario y su pálpito iracundo, con esa guitarra huracanada y esa línea de bajo imparable, en un lugar seguro para toda una turba adolescente que no encontraba su sitio en el mundo. Al mismo tiempo, el rock estaba todavía en pañales y nadie sabía cuánto y cómo de peligroso iba a ser. La alineación de los astros convirtió a The Who en la bandera de la insurrección.

Y ahora que la banda parece tener decidida su retirada definitiva tras más de medio siglo de canciones, ahí siguen Pete Townshend y Roger Daltrey interpretando su bronco salmo, aún indomesticable a pesar del paso tiempo. La honestidad salida del epicentro del alma es lo que tiene: que conecta y perdura más allá de las arrugas y más allá de la propia vida

Almas y cuerpos fusionados por el ‘meneo’ nocturno

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La versión de Wynonie Harris de "Good Rocking Tonight" se grabó en diciembre de 1947 y entró en listas en 1948
La versión de Wynonie Harris de “Good Rocking Tonight” se grabó en diciembre de 1947 y entró en listas en 1948

Fue en 1947 cuando Roy Brown hizo un blues llamado “Good Rocking Tonight”, que a su vez era una parodia del gospel pero que, en lugar de “rockear al Señor”,  ponía a gente de iglesia como Deacon Jones y Elder Brown “rockear” de modo poco religioso. Con “Good Rocking Tonight” se fundieron por primera vez en la misma canción el sentido gospel de “rockear” (de las almas) y el sentido no religioso (baile, sexo).

La “broma”  partió del “Deacon Jones” de Louis Jordan de 1943, en el que un diácono robaba dinero de la colecta, se emborrachaba con el vino sacramental y mantenía relaciones sexuales con todas las feligresas. Brown llevó al diácono un paso más allá y lo puso a “rockear”. El disco se vendió, pero la versión de Brown no tenía mucho de ritmo “rocking”. Aunque Brown usó los dos significados de “rocking” en la letra de la canción, aún había un gran abismo entre la música gospel y el blues.”

Fue entonces cuando llegó  Wynonie Harris para grabar una versión del disco de Brown, también en 1947, pero que se iba a convertir en una de las grabaciones más importantes de la historia de la música. Partiendo de  la broma de Brown, sobre la gente de iglesia “rockeando”,  cambió el ritmo a un compás “uptempo” de gospel, mezclando así espectacularmente gospel y blues.  Wynonie Harris introduce  el ritmo gospel “rocking” en el segundo y cuarto compás del 4/4.

La versión de Wynonie Harris de “Good Rocking Tonight” se grabó en diciembre de 1947 y entró en listas en 1948. Aunque Harris no era el primero en cantar blues con un compás gospel, ya que otros como Big Joe Turner lo habían estado haciendo durante años, fue el disco de Harris el que inció la moda del “rocking” en el blues y el R&B de finales de los 40. Después del disco de Harris se produjo una onda expansiva de canciones de blues “rocking”  y fue raro el artista negro que no sacara un disco de “rocking” blues en 1949 o 1950.

Johnnie Johnson se quedó sin tarta

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Pese a la alta probabilidad de autoría de algunos de los hits del Rock primigenio, Johnnie Johnson no tuvo la suerte de su lado
Pese a la alta probabilidad de autoría de algunos de los hits del Rock primigenio, Johnnie Johnson no tuvo la suerte de su lado

El pianista y músico de blues Johnnie Clyde Johnson, (8 de julio de 1924 – 13 de abril de 2005) conocido por su trabajo junto a Chuck Berry, quien le dedicó su canción Johnny B. Goode, nació en Fairmont, Virginia Oeste, Estados Unidos de América y empezó a tocar el piano en 1928.

Tras su paso por la marina estadounidense durante la segunda guerra mundial, donde era miembro del grupo “Bobby Troup´s all serviceman Orchestra”, se mudó a Detroit, Illinois, y Chicago, donde se relacionó con varios artistas destacados, incluyendo Muddy Waters, y Little Walter.

En 1952 se trasladó a St.Louis, Missouri  e inmediatamente se hizo un grupo de jazz llamado “The Sir John Trio” con el baterista Ebby Hardy y el saxofonista Alvin Bennett. Los tres actuaron en un lugar llamado “Cosmopolitan Club” al este de St. Louis. En Nochevieja de 1952, Alvin Bennett tuvo un accidente y no pudo actuar. Johnson, buscando un artista que pudiera reemplazarle rápidamente, llamó a un joven cochero llamado Chuck Berry. Él pensaba que a causa de su inexperiencia como guitarrista no lo reemplazaría aquella Nochevieja. Aún así aquel guitarrista tan poco experienciado, añadió letra a las canciones y teatralidad al grupo. Ya que Bennet no podría volver a tocar debido a su accidente, Johnson contrató a Chuck Berry como miembro permanente del grupo.

Berry llevó una versión que hicieron de la canción de Bob Wills llamada “Ida Red” a la discográfica Chess Records. A los hermanos Chess les gustó el sonido de aquella canción, y de ahí a poco tiempo, estaban en Chicago grabando “Maybellene” y “Wee Wee Hours” – una canción que Johnson estuvo tocando en versión instrumental durante años, a la que Chuck le añadió rápidamente una letra. En la época en la que el trió dejó Chicago, Berry decidió empezar una carrera como solista y los otros dos miembros del grupo (Hardy y Johnson) se unieron a su banda. Johnson dijo “Pensé que podríamos obtener mejores trabajos con Chuck en su banda.”

Durante los siguiente 20 años, los dos colaboraron en muchas canciones de Chuck Berry, incluyendo “School Days”, “Carol” y “Nadine”. La canción “Jhonny B. Goode” fue según se informó un tributo a Johnson, con el título de la canción haciendo referencia al comportamiento de este cuando estaba ebrio. El pianista durante la sesión de grabación de la canción “Jhonny B. Goode” fue Lafayette Leake, uno de dos principales pianistas durante las grabaciones en Chess Records (siendo el otro Otis Spann). Leake también tocó en “Oh Baby Doll”, “Rock & Roll music”, “Reeling and Rocking” y “Sweet Little Sixteen”.

Berry y Johnson actuaron juntos hasta 1973. Aunque no siempre pagado, actuó con Chuck después de 1973 ocasionalmente hasta su propia muerte en 2005.

Era bien sabido el problema de Johnson con el alcohol. En la autobiografía de Chuck Berry, Berry cuenta como él y su banda hicieron una promesa de no beber en el coche, mientras estaban en la carretera, poniendo la mano en la ventana como forma de juramento.

Johnnie Johnson desmintió la historia. Dejó de beber en 1991 después de casi sufrir un infarto en una actuación con Eric Clapton.

Tras recibir una pequeña contribución por su aparición en el documental “Hail! Hail! Rock´n´Roll” en 1987, pudo volver a la musica, ya que por aquella época se mantenía a sí mismo como conductor de autobús. Fue entonces cuando grabó su primer álbum como solista, “Blue Hand Jhonnie”.

Más tarde, en 1995 actuaría junto con Keith Richards, Eric Clapton, John Lee Hooker, Bo Diddley y George Thorogood en el álbum “Live: Let´s Work Together” del último mencionado. En 1996 y 1997, Johnson se fue de gira con la banda de Bob Weir, Ratdog, actuando en 67 shows.

En 1999, se publicó la biografía de Johnson “Father of Rock and Roll: The story of Johnnie B. Goode Johnson” de Travis Fitzpatrick, un joven de entonces 23 años. El libro fue nominado al Premio Pulitzer por el congresista John Conyers, con lo que Johnson obtuvo mayor reconocimiento.

En el año 2000, Johnson se unió a la “Rhythm and Blues Foundation”.

A finales del año 2004, Johnson grabó su proyecto final, “Johnnie Be Eighty. And Still Bad”. Se grabó en St.Louis y todas las canciones fueron originales (escritas por el productor Jeff Alexander). El disco fue publicado la misma semana de su muerte, en Abril de 2005.

En 2005, tocó el piano en la banda “Styx´s Big Bang Theory” en la re-regrabación de “Blue Collar Man” titulado “Blue Collar man @2120”. Fue grabado en Chess Studios en la avenida Michigan 2120 en Chicago. En el 46º aniversario de la grabación de la canción “Jhonny B. Goode” en el mismo estudio.

Anteriormente, en Noviembre del año 2000, Johnson había demandado a Chuck Berry, alegando que se merecía la acreditación de co-compositor (y derechos de autor) de docenas de canciones, como “No particular place to go”, “Sweet little sixteen” o “Roll over Beethoven”. El caso fue desestimado en menos de un año porque habían pasado demasiados años desde que las canciones en disputa fueron escritas.

Roy Milton, sacudido por su obra

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Milton avanzó las pautas del Rock, que, una vez convertido en Mainstream, le arrastró al olvido
Milton avanzó las pautas del Rock, que, una vez convertido en Mainstream, le arrastró al olvido

Pionero del Rock and Roll, Roy Milton fue víctima del propio éxito de la música que creó. Tras una década de intensa creación y éxito, a principios de 1957 su carrera se vio eclipsada por la comercialización del género.

Nacido el 31 de julio de 1907 en Wynnewood, Oklahoma, Milton pasó allí sus años de juventud en una reserva India, antes de instalarse en Tulsa, donde consiguió trabajo como cantante en la banda de Ernie Fields y sustituyó en ocasiones al batería.

En 1933 Milton se trasladó a Los Angeles, Californai, donde formó su propia banda, The Solid Senders. En 1940 grabó su prime disco “Milton’s Boogie” y en 1945 firmó un contrato discográfico con un nuevo sello independiente  llamado Juke Box Records (más tarde Specialty).

En 1945 Milton aumentó su banda de trío a tener 7 componentes conocidos como The Solid Senders. Milton y su banda grabaron para Specialty Records entre finales de los 1940s y principios de los 1950s: “Hop, Skip and Jump” (1948), “Information Blues” (1950),  “Best Wishes” (1952).

“True Blues”, “Camille’s Boogie”,”It Should Have Been This Way”, “Red Light”,”Sunny Side Of The Street”,  “I’ll Always Be In Love With You”,  “Blues In My Heart”, “Grooving With Joe”, “Mr. Fine” ,”Rainy Day Confessin’ Blues”, “Little Boy Blue”, “Them There Eyes”, “Pack Your Sack Jack” , “When I Grow Too Old To Dream”, “Big Fat Mama”, “Thrill Me”, “Roy Rides” , “What’s The Use”,”My Blue Heaven”, “Keep A Dollar In Your Pocket”,”Train Blues” , “I’ve Had My Moments”…

En enero de 1950, Milton sufrió un accidente de automóvil serio mientras estaba recorriendo el Pacific Northwest. Camille Howard dejó la formación para iniciar su carrera en solitario  y fue sustituida por Lil Greenwood.  A mediados del año 1950 la formación de los Solid Senders era Roy Milton, líder y batería; Eddie Taylor, saxo tenor; Jackie Kelso, saxo alto; Charles Gillum, trompeta; Jimmy Rogers, guitarra; Lawrence Cato, bajo; Miss Perry Lee Blackwell, piano; Lil Greenwood, voz. Esta formación cerró 1950 con una de las giras de más éxito en la historia del R&B.

La primera publicación de Milton en 45rpm en Specialty salió a principios de 1951: “Bye Bye Baby Blues” y “That’s The One For Me”. En Mayo Milton grabó “The Numbers Blues” y “It’s Later Than You Think”.

En Enero de 1952, Milton y su banda aparecieron con Roy Brown en el escenario en el Howard Theater de Washington D. C.  Siguieron grabando,  “Don’t You Remember” , “Someday”, “Let Me Give You All My Love” ,  “Early In The Morning”, “I Stood By” y “Baby Don’t You Know”,  “Make Me Know It”, “A Bird In The Hand”, “It’s Too Late” y “Gonna Leave You Baby”,”How Can I Live Without You” , “Tell It Like It Is”, “Baby Don’t Do That To Me” y “What Can I Do”. Este fue el último disco que Milton hizo para el sello, finalizando una carrera de once años allí, donde fue el primer gigante que empezó la historia del R&B independiente.

En Abril, Milton firmó con otro indie de Southern California, Dootone Records: “I Can’t Go On” y “Fools Are Getting Scarcer”, “You Got Me Reelin’ And Rockin'” , “Nothing Left”,  “I Want To Go Home” y “I Never Would Have Made It”, “Bam-A-Lam “, “I’m A Woman”.

A principios de 1957 la carrera de Roy Milton  se vio eclipsada por el rock and roll más comercial y artificial de la época.

En los primeros 60 sus actualizaciones de viejos temas como “Red Light” y “Milton’s Boogie” hicieron saber al mundo que él estaba todavía en la brecha, interpretando clásicos del R&B. A principios de los 70 su gira con Johnny Otis and Orchestra constituyó un último recorrido por las históricas caravanas de R&B del pasado (captadas en disco por Monterey) y la Barrel House Reunion (también con Otis) proporcionó a todo el mundo una ración de lo que fue la rompedora presentación del sonido del moderno R&B.

Roy Milton murió el 18 de septiembre de 1983

La libido y la purpurina del Rock

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Little Richard, de vida dislocada y espíritu libre, vivió en la cima del Rock and Roll, intentó redimirse cantando a Dios y a la vejez, ya retirado de la vorágine, ha entregado su alma a la fe
Little Richard, de vida dislocada y espíritu libre, vivió en la cima del Rock and Roll, intentó redimirse cantando a Dios y a la vejez, ya retirado de la vorágine, ha entregado su alma a la fe

Cuando Little Richard irrumpió en la escena musical de los años cincuenta ya nada volvió a ser igual. Su insólita imagen, su voz inimitable y su salvaje piano, liberaron de sus inhibiciones a millones de jóvenes, negros y blancos. Sus actuaciones eran tan explosivas que nadie pensó que el hombre de carne y hueso podía llegar a ser tan fascinante como su figura pública.

Proveniente de una familia humilde, fue el tercero de doce hijos de un destilador ilegal de whisky, y pasó su infancia más próximo a su madre que a su severo padre. Gracias a ella, recibió clases de piano. Él mismo dijo: “Vine a una familia que no le gustaba el rhythm and blues.  Pennies From Heaven de Bing Crosby y Ella Fitzgerald era todo lo que podía escuchar”. Perteneciente a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, aprendió música gospel en las iglesias pentecostales del sur de Estados Unidos.

A los 13 años, su padre lo echó de casa escandalizado por sus escarceos homosexuales. Libre de la opresión familiar, libera sus pasiones reprimidas y se dedica a cantar en bares, tugurios o simples esquinas de la calle, para ganarse la vida. Un matrimonio blanco, Ann y Johnny Johnson, lo sacan de ese mundo y le permiten seguir desarrollando sus aptitudes musicales en el escenario del Tick Tock, el club que regentan.

En 1951 gana un concurso local y es invitado por la compañía discográfica RCA Records con la que grabaría ocho discos sencillos que no terminarían de cuajar.

En 1952 conoce a Sugarfoot Sam, y actúa en sus números de vodevil. Pronto pasó a actuar con los Tidy Jolly Steppers en el estado de Alabama, pero poco después los abandonaría para ser solista de la banda de J. L. Heath, con los que actúa por Georgia. Conoce a Billy Wright, que le propone grabar un disco, ya bajo el nombre de Little Richard. Unos meses después, moría asesinado su padre.

En 1953 decide formar su propio grupo, con el nombre de The Upsetters y en 1954 graba diversos temas en una nueva discográfica, la Peacock, pero sin lograr resultados destacables. Trabajando como lavaplatos en la estación de autobuses de Macon y viendo que su carrera está estancada, decide en 1955 enviar una maqueta a Specialty Records. Seis meses más tarde llega la respuesta de Specialty para una sesión de grabación en Nueva Orleans, con la condición de que acepte dejar a su grupo para ser acompañado por músicos de prestigio. Las primeras sesiones no terminan de convencer, pero durante una pausa en una de dichas sesiones, Richard comenzó a cantar de manera improvisada “Tutti Frutti”, una canción obscena y llena de lascivia que había estado cantando en sus actuaciones. Se cambió la letra “Tutti Frutti, good, booty / If it don’t fit, don’t force it / You can grease it, make it easy” (“Tutti Frutti, buen culito / Si no entra, no lo fuerces / puedes engrasarlo, para facilitarlo”) a “Tutti frutti, all rooty, a-wop-bop-a-loon-bop-a-boom-bam-boom” porque el productor de grabación, Roberte Bumps Blackwell, lo consideraba un exceso (además, “Tutti-frutti” en argot significaba “gay”). Además, Dorothy La Bostrie (su compositora) consideró que esos versos eran inaceptables.1

La canción, con su onomatopéyico “Womp-bomp-a-loom-op-a-womp-bam-boom!”, se convirtió en modelo para muchas otras pequeñas canciones futuras de Richard, tocando su piano, con Lee Allen al saxofón y su ritmo implacable. En los siguientes años, Richard tendría varios éxitos más: “Long Tall Sally”, “Slippin’ and Slidin'”, “Jenny, Jenny” y “Good Golly, Miss Molly”. Su estilo frenético se puede ver en películas como Don’t Knock the Rock (1956) y The Girl Can’t Help It (1956), para las cuales cantó las canciones que daban el título, escritas por Bobby Troup.

A pesar del sonido primario de su música, sus sencillos fueron cuidadosamente seleccionados, según se puede apreciar en el triple álbum The Specialty Sessions, en el que se incluyen muchas versiones. Como ejemplo de su artesanía, él y Blackwell ensayaron la estrofa de “Long Tall Sally”, “He saw Aunt Mary coming and he ducked back in the alley” (Vio a tía Mary venir y se agachó detrás del callejón) durante todo un día hasta que consideró que había alcanzado la precisión deseada. Fue plagiado, inicialmente con éxito por cadenas de radio “para blancos”, especialmente a través de Pat Boone. Este hecho, posiblemente favoreció que la fama de Little Richard se extendiera.

En 1956 compra una mansión en Los Ángeles, California, y vuelve a tocar con su antiguo grupo (The Upsetters).

Little Richard detuvo su carrera musical de forma repentina en 1957, durante una gira por el centro de Australia; renunció a su forma de vida en el rock and roll. Parece ser que su decisión tuvo que ver con el accidental incendio de uno de los motores del avión en el que viajaba junto con su grupo. Después de aterrizar, se quitó de los dedos cuatro anillos de diamantes valorados en unos 8.000 dólares y los lanzó al río Hunter. Ingresó en una universidad cristiana en Alabama para estudiar teología y se hizo ministro pentecostal. Mientras su casa discográfica, la Specialty Records, lanzaba algunas nuevas canciones basadas en antiguas sesiones de grabación, Richard hizo muy poco musicalmente hablando, apenas algunas canciones de gospel a comienzo de los años 60.

En 1962 regresó con un entusiástico recibimiento en su gira por el Reino Unido. Los Rolling Stones, quienes admiraban a Richard incluso antes de que tuvieran un contrato de grabación, y los Beatles, también admiradores suyos, le apoyaron. Llegó a acompañar a los Beatles en su gira por Hamburgo. En 1982, Paul McCartney decía: “La primera canción que canté en público fue “Long tall Sally”, de Little Richard. Cuando los Beatles comenzaban, actuamos con él en Liverpool y Hamburgo. Para mí, es uno de los reyes del rock and roll. Además es un gran tipo, al que ahora considero mi amigo”. También inspiró al legendario cantante de Deep Purple, quien le dedicó la canción “Speed King” del álbum In Rock.

Desde entonces, Little Richard ha trabajado periódicamente en películas, ha lanzado ocasionalmente algún sencillo que otro y ha aguantado como uno de los grandes y legendarios pioneros del rock and roll. Su vida parece como si hubiera ido siempre de un extremo a otro. En 1964 vuelve a los escenarios grabando nuevas versiones de sus éxitos; en los años 70 sus excesos sexuales y con las drogas hicieron que su iglesia lo rechazara. Finalmente, tras la muerte de uno de sus hermanos, Little Richard reorganizaría su vida: limpiaba su organismo de drogas, se hacía vendedor de biblias a domicilio y volvía a su iglesia.

Durante los años 80, Little Richar regresó ala música, pero con la intención de “realizar lo que Dios le tenía destinado”.

En 1986 apareció en la película Down and Out in Beverly Hills, anotándose su primer gran éxito con el tema “Great Gosh-a-Mighty!”, lo que condujo a un resurgimiento de su popularidad. También en este año, cuando se abrió el Rock and Roll Hall of Fame, Richard figuraba entre los primeros artistas.

En 2005, Little Richard trabajó en otros éxitos de R&B y soul. Junto con el cantante y compositor Michael Jackson lanzó el sencillo titulado “I Have A Dream” (Tengo un sueño), cuyos ingresos se destinaron a las víctimas del huracán Katrina.

También en 2005, apareció, junto a estrellas como Madonna, Iggy Pop, Bootsy Collins, y The Roots, en un anuncio comercial para la televisión americana, promocionando el teléfono Motorola ROKR.  Además salió en un capítulo de Los Simpson interpretándose a sí mismo.

En 2008 Penniman Records inicia su andadura como editorial con la historia de Little Richard, The life and times of Litlle Richard.

Este libro de Charles White revela la extraordinaria historia y las sucesivas vidas de Richard Wayne Penniman. Sin ahorrar detalles sobre su indomable infancia y adolescencia en un pueblo del profundo Sur, su apabullante vida sexual, su relación de amor/odio con el rock´n´roll o sus problemas con las drogas, White ofrece un fidedigno retrato -a ratos crudo, a ratos hilarante- del Melocotón de Georgia.

La personalidad de Richard, tan libérrima y compleja como arrolladora, consiguió pulverizar todos los tabúes raciales y sexuales de la época hasta convertirse en la fuerza primigenia del rock’n’roll. Elvis Presley se refería a él como “el más grande”. Otis Redding lo describió como “mi inspirador”. James Brown lo consideraba su ídolo.

White narra la historia personal y la carrera profesional de Richard, salpicada de increíbles episodios que van desde sus primeros pasos en la escena rhythm & blues a sus singulares relaciones con Chuck Berry, John Lennon, Jerry Lee Lewis o Mick Jagger, pasando por sus sonados retiros espirituales. Little Richard es un personaje irrepetible y un asombroso fenómeno en el mundo de la música. Este excelente libro explica el porqué.