star trek

Los haces tractores de Star Trek ya son una realidad

Posted on

Tres campos de fuerza acústicos permiten crear el rayo tractor
Tres campos de fuerza acústicos permiten crear el rayo tractor

Los rayos o haces tractores son misteriosos haces que sirven para agarrar y levantar objetos. El concepto ha sido utilizado por escritores de ciencia ficción y de series como Star Trek o La Guerra de las Galaxias, pero también ha fascinado a los científicos y los ingenieros, que en los últimos años han presentado algunos prototipos con láser y a pequeña escala.

Pero ahora, investigadores de las universidades de Bristol y Sussex (Reino Unido), en colaboración con la compañía Ultrahaptics, han construido el primer rayo tractor sónico del mundo, que puede levantar y mover objetos mediante ondas de sonido. Con ellas generan un holograma acústico para coger y mover objetos pequeños.

La técnica, cuyos detalles se publican en Nature Communications, se podría desarrollar para una amplia gama de aplicaciones, como una línea de producción sónica para transportar objetos delicados y ensamblarlos, todo ello sin contacto físico. Por otro lado, una versión en miniatura también podría capturar y transportar cápsulas de medicamentos o instrumentos microquirúrgicos a través de los tejidos vivos.

Asier Marzo, estudiante de doctorado y autor principal del estudio considera “una experiencia increíble la primera vez que vimos el objeto suspendido en su sitio gracias al rayo tractor”.

La técnología se podría aplicar en una línea de producción sónica de productos y para transportar cápsulas con medicamentos en tejidos vivos

Por su parte, Bruce Drinkwater, profesor de ultrasonidos en el departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Bristol, añade: “Todos sabemos que las ondas sonoras pueden tener un efecto físico, pero aquí hemos conseguido controlar el sonido en un grado que nunca antes se había alcanzado”.

Y Sriram Subramanian, profesor de Informática en la Universidad de Sussex y cofundador de Ultrahaptics explica que este dispositivo permite manipular objetos en el aire, aparentemente desafiando a la gravedad: “Controlamos individualmente docenas de altavoces y así conseguimos la solución óptima para generar el holograma acústico que permite manipular varios objetos en tiempo real, sin contacto”.

En total, los investigadores utilizaron 64 altavoces en miniatura para crear ondas de sonido de tono e intensidad altos. El rayo tractor opera rodeando el objeto con un sonido de alta intensidad, y esto crea un campo de fuerza que sostiene a los objetos en su lugar. Controlando cuidadosamente la salida de los altavoces el objeto puede ser mantenido en su lugar, movido o girado.

El equipo ha demostrado que con tres formas diferentes de campos de fuerza acústicos se pueden crear los rayos tractores. El primero es un campo de fuerza acústica, que se asemeja a un par de dedos o pinzas. El segundo es un vórtice acústico, donde los objetos se quedan atascados y luego atrapados en el núcleo, y el tercero se asemeja a una jaula acústica de alta intensidad que rodea a los objetos y los mantiene en su lugar desde todas las direcciones.

Otros trabajos previos relacionados con estudios acústicos tuvieron que rodear el objeto con los altavoces, lo que limitaba la amplitud del movimiento del objeto y restringía muchas aplicaciones de esta tecnología. Según los autores del estudio actual, el año pasado algunos colegas de la Universidad de Dundee (Escocia) presentaron un prototipo de haz tractor, pero no consiguieron mantener ningún objeto con el rayo.

Anuncios

La increíble literatura creciente de Richard Matheson

Posted on

Magnífico en su faceta novelística, Matheson fue asimismo un guionista formidable
Magnífico en su faceta novelística, Matheson fue asimismo un guionista formidable

Richard Matheson (1926-2013) es autor de clásicos literarios de la ciencia ficción, fantasía y terror como ‘Soy leyenda’, ‘El hombre menguante’, ‘Más allá de los sueños’ o ‘La casa infernal’.

La imaginación de Matheson, conocido por humanizar tramas imposibles y dotar de un ángulo científico gran parte de sus premisas más sugerentes, fue un imán para Hollywood. Su libro ‘Soy leyenda’ (1954) se adaptó a la gran pantalla en tres ocasiones, la última con el protagonismo de Will Smith en una cinta del 2007 dirigida por Francis Lawrence, que recaudó casi 600 millones de dólares en todo el mundo. Las versiones anteriores fueron ‘The Omega man’ (1971), con Charlton Heston, y ‘El’último hombre sobre la Tierra’ (1964), con Vincent Price. En ‘Soy leyenda’ un solo hombre afronta una plaga vampírica que ha asolado a la humanidad en un mundo apocalíptico.

En los últimos años Hollywood volvió a adaptar sus obras con películas como ‘Real Steel’ (2011), protagonizada por Hugh Jackman, y ‘The Box’ (2009), con Cameron Díaz, basadas en sus historias cortas ‘Steel’ y ‘Button, Button’, respectivamente. Otras novelas como ‘Somewhere in time’ y ‘A stir of echoes’, también se han llevado al cine. Pero célebre fue la adaptación, en 1957, de su novela ‘El hombre menguante’, con el nombre de ‘El increíble hombre menguante’, convertida en toda una película de culto.

Distinguida con el prestigioso premio Hugo, en sus capítulos, a través de una lógica aplastante, daba cuenta de la inexorable reducción de Scott Carey, quien tras verse sometido a cierta radiación comenzaba a decrecer hasta que su mundo cotidiano cobraba unas dimensiones gigantescas y su propio gato se convertía en una amenaza constante. Una merma irremisible que acababa enfrentándole a dimensiones microscópicas.

El autor escribió el guión de la película de 1971 Duel (El diablo sobre ruedas), una de las primeras películas del director Steven Spielberg.

Para la pantalla grande escribió los guiones de la mayoría de las legendarias adaptaciones de Poe llevadas a cabo por Roger Corman: ‘La caída de la casa Usher’ (1960), ‘El péndulo de la muerte’ (1961), ‘Historias de terror’ (1962), ‘El cuervo’ (1963). También para la American Internacional Pictures concibió el guión de ‘El amo del mundo’ (William Witney, 1961), esa maravilla basada en ‘Robur, el conquistador’ de Verne, y de ‘Sade’ (1969), un acercamiento al divino marqués debido al gran Cy Endfield.

También son de Matheson los libretos de ‘La comedia de los horrores’ (Jacques Tourneur, 1964), de la que fue coproductor, y ‘La novia del diablo’ (Terence Fisher, 1968), la pequeña aportación del escritor a la Hammer Films.

Magnífico en su faceta novelística, Matheson fue asimismo un guionista formidable, a quien le debemos el ciclo de adaptaciones de Edgar Allan Poe que rodó Roger Corman, así como numerosos episodios de teleseries míticas, como Alfred Hitchcock presenta, y Star Trek.

Lo más granado de su actividad televisiva fueron los libretos para “The Twilight Zone”, la serie de Rod Serling (‘Los límites de la realidad’ en España), especialmente el guión de Nightmare at 20.000 Feet en 1963. El episodio, que protagoniza William Shatner, se ha convertido en un clásico de la televisión con muchas referencias. Por todo ello, mereció los más prestigiosos premios del género: el Edgar Allan Poe, el Stoker y el British Fantasy Award, entre otros muchos, también fue objeto de múltiples homenajes en series televisivas y en videojuegos

Imagen del célebre episodio de "The Twilight Zone", 'Nightmare at 20.000 Feet'. protagonizado por William Shatner
Imagen del célebre episodio de “The Twilight Zone”, ‘Nightmare at 20.000 Feet’. protagonizado por William Shatner

Hijo de inmigrantes noruegos, el autor nació en Nueva Jersey en 1926 y publicó su primera historia de ciencia ficción en 1950, tras haber cumplido el servicio militar como soldado de infantería en la segunda guerra mundial. Su primer cuento, ‘Nacido de hombre y mujer’, ya le catapultó a la fama.

Aunque Matheson tuvo entre su público objetivo a los lectores de pulp y a los ocupantes de la última fila en los cines de barrio, supo llegar a un auditorio mucho más amplio, brindándole palabras que aún saben a nuevo. De ahí que su literatura siga despertando pasiones desbocadas.

El autor acercó el miedo y la paranoia a entornos cotidianos y pobló las pesadillas de mediados del siglo xx con umbrales abiertos a mundos del futuro y a dimensiones desconocidas que hoy siguen amedrentándonos. Son puertas que permanecen abiertas, pequeños cuentos de impacto que fueron germen y referente del terror moderno.

Las últimas novelas de una carrera literaria de medio siglo fueron ‘Other Kingdoms (2011) y ‘Generations’. Matheson entró en el Salón de la Fama de la ciencia ficción en el 2010.

El autor estadounidense Ray Bradbury calificó a Matheson como “uno de los escritores más importantes del siglo XX”, mientras que Stephen King dijo de él que fue el autor que más le influyó en su carrera.

Historias espaciales con fundamento

Posted on

Protagonistas de la saga original, estrenada en 1966
Protagonistas de la saga original, estrenada en 1966

Un clásico de la ciencia-ficción, referencia de la cultura “geek” y pionera de la diversidad y la inclusión en la pantalla. Todo eso es “Star Trek”, la imprescindible saga interestelar cuyo mensaje utópico y de esperanza en el progreso es inagotable. Creada por Gene Roddenberry en 1966, la franquicia ‘Star Trek’ se compone de cinco series de televisión, una serie de animación y doce películas, así como una docena de videojuegos, diferentes juegos de rol, centenares de novelas y relatos de ficción.

Roddendberry siempre había citado ‘Planeta prohibido’ como referente para ‘Star Trek’, pero también dijo que le habían influido una serie de películas que se habían visto en EEUU de manera clandestina, procedentes de la Europa del este.

Con el episodio “The Man Trap”, el universo de “Star Trek” llegó por primera vez a la televisión el 8 de septiembre de 1966, aunque por ese capítulo era imposible pronosticar que se convertiría en todo un fenómeno de masas.

“Bitácora del capitán. Fecha estelar, 1513.1. Nuestra posición, orbitando el planeta M-113”. Esas fueron las primeras frases que, sobre un fondo con la nave Enterprise surcando el espacio, se escucharon en la entrega inicial de la serie “Star Trek”, que sirvió para presentar a personajes ahora tan reconocidos como el capitán Kirk (William Shatner) o Spock (Leonard Nimoy).

La trama de “The Man Trap” era bastante convencional. Los tripulantes de Enterprise viajaban a un planeta casi abandonado y tenían que lidiar con un misterioso monstruo, que se alimentaba a base de sal y que tenía la asombrosa capacidad de transformar su apariencia a su antojo.

Pero este episodio también desveló algunas de las claves del futuro éxito de la saga, como el mensaje utópico, idealista y de colaboración entre la humanidad que planteaba como parte de su esencia “Star Trek”.

La nave Enterprise parecía una versión pluscuamperfecta de la ONU. En total armonía y con una fe sólida en la tecnología y el conocimiento, en la tripulación aparecían, por ejemplo, una mujer negra (Uhura, interpretada por Nichelle Nichols), un ruso (Chekov, al que daba vida Walter Koenig), y un asiático (Sulu, al que prestó su rostro George Takei).

El mensaje a favor de la diversidad era llamativo en un áspero y paranoico contexto internacional marcado por la Guerra Fría, pero también tenía acomodo en los nuevos vientos que soplaban en Estados Unidos en los años 60, con el Movimiento por los Derechos Civiles y la contracultura apostando por una nueva realidad social.

Un ejemplo de las aspiraciones de “Star Trek” fue que en 1968 ofreció el primer beso interracial en la historia de la pequeña pantalla con el celebrado encuentro entre el capitán Kirk y Uhura.

Tres temporadas y cerca de ochenta episodios duró este primer show que sólo fue el pitido inicial de la impresionante expansión del universo de “Star Trek”, que además de sus producciones televisivas cuenta, hasta el momento, con trece películas.

Impulsada por el extraordinario éxito de su competidora “Star Wars” en 1977, “Star Trek” trasladó sus peripecias al cine por primera vez en 1979 y su última cinta, “Star Trek Beyond”, se estrenó en 2017 con Chris Pine, Zachary Quinto y Zoe Saldaña en su reparto.

Esta película, que incluyó al primer personaje gay de la saga, es la tercera parte del relanzamiento de “Star Trek” que ha patrocinado J.J. Abrams, y Paramount ya confirmó que habrá, al menos, un cuarto largometraje.

La inevitable filosofía en Star Trek

Posted on Actualizado enn

En el capítulo "Pattern of the Force" ("Por medio de la fuerza"), el planeta Ekos está controlado por Nazis, una trama que guarda cierta similitud con la planteada por Phillip K Dick en "El hombre en el castillo", años antes
En el capítulo “Pattern of the Force” (“Por medio de la fuerza”), el planeta Ekos está controlado por Nazis, una trama que guarda cierta similitud con la planteada por Phillip K Dick en “El hombre en el castillo”, años antes

Los alumnos de la Universidad de Rijeka, Croacia, estudian y discuten cuestiones filosóficas basadas en los temas de la serie “Star Trek”. El estudio de la filosofía trekkie no es común pero comienza a hacerse un hueco en los ámbitos académicos por sus reflexiones sobre la condición humana.

Todo es gracias al empuje del profesor Bercic Boran, que es un gran fan de la saga y arrastró al resto del departamento a introducir, a partir de un año académico en curso, Star Trek” como asignatura optativa

El consejo universitario no tuvo problemas con la aceptación de esta idea después de que el profesor Bercic les demostrara las implicaciones filosóficas y espirituales que esconde la popular serie. El estudio de la filosofía trekkie no es común en el mundo, pero comienza a hacerse un hueco en las universidades.

De hecho la facultad croata recoge el testigo de la Universidad de Georgetown en EE.UU., que también ofrece este curso en su plan de estudios. En este caso europeo los estudiantes tendrán como literatura principal una traducción al croata del libro “Star Trek and Philosophy: The Wrath of Kant (Popular Culture and Philosophy)”, publicado por Kevin S. Decker y Jason T. Eberl.

La filosofía y los viajes espaciales se caracterizan por el mismo objetivo fundamental: la exploración. Así que en esta asignatura se combina el espíritu filosófico de la investigación con la aclamada serie, para examinar cuestiones de amplio calado, no sólo acerca de las perspectivas científicas de los viajes interestelares, sino también del viaje interior para examinar la condición humana.

Y los temas que se discuten pueden ir desde las posibilidades de comunicación entre diferentes culturas a las preguntas sobre el temperamento estoico exhibido por los vulcanos en sus relaciones personales. Porque una de las cosas que hace tan emocionante Star Trek es el ángulo filosófico que a menudo presenta.

Y porque la épica de Star Trek ha ido a donde ninguna obra de arte dramático ha ido antes, para convertirse en el mundo imaginario más popular concebido. De hecho, el mismo espíritu inquieto e incansable de exploración que impulsa los viajes de la nave Enterprise es también la fuerza motriz de la maravilla filosófica a lo largo de la historia humana.

Sólo falta pues conocer si a la facultad croata y a la de Georgetown se unirán otras universidades en el mundo, que para rizar el rizo trekkie también podrían incluir en su plan de estudios Filología Klingon. O, al menos, algún curso de idiomas avalado por The Klingon Language Institute, una asociación que también aboga por promover y apoyar este lenguaje único y emocionante.