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Superhéroes en misa y repicando

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Catwoman no es muy devota, aunque tiene una hermana monja
Catwoman no es muy devota, aunque tiene una hermana monja

Desde el Vaticano se cuestiona la religiosidad de los superhéroes en varios artículos, como el que reza ‘¿Es Hulk de verdad católico?’. En él repasa las creencias religiosas de los más famosos personajes de cómic, entre ellos Superman, Lobezno o Cíclope.

«¿Puede bastar un rosario entre las manos para definir como católica a una persona?», se preguntan algunas mentes inquietas en la Santa Sede, que, recurriendo a un portal de internet estadounidense sobre cómic en el que se señala la religión de todos los superhéroes, resaltan que Bruce Banner, el increíble Hulk, el hombre verde, está casado por la Iglesia.

«Lo está con la amada Betty Rossi y el rito está oficiado por un sacerdote católico», precisan, a la par que agregan que «otras señales» diseminadas entre los centenares de viñetas «revelarían inequívocamente su fe», entre ellas una en la que aparece con un rosario entre las manos.

Superman: metodista o judío

Hulk no es un caso aislado, se subraya desde el epicentro religioso, y se asegura que los personajes con poderes excepcionales que declaran explícitamente su fe no son una minoría y que el número de libros de cómic cuyos personajes se declaran cristianos ha crecido rápidamente en los últimos años.

Así, señalan los estudiosos que en la película de Superman se confirma la fe cristiana, metodista, para más exactitud, del periodista Clark Kent. ‘L’Osservatore Romano’ agrega que la prensa estadounidense llega incluso a hablar de la «dimensión cristológica del personaje».

¿Exageraciones?, se pregunta el diario, que añade que escuchando al director del filme, Snyder, éste señala que en muchos diálogos de la película la referencia a la religión cristiana es directa.

«Cuando Jor-El, el padre krytoniano de Superman, le pone en la nave espacial para enviarlo a la tierra, la madre, Lara, tiene miedo y dice: ‘será marginado, lo matarán’. Pero el padre responde: ‘Será un Dios para ellos'», señala.

Mucho se ha especulado también sobre la identificación entre Superman y el patriarca Moisés. Kal-El, nombre real del Hombre de Acero, significa en hebreo «la voz de Dios» o «todo es Dios» o «todo lo que Dios es».

Otros estudiosos apuntan que su historia, la del pequeño enviado a la tierra tras el exterminio en Krypton que ya de adulto tiene que ocultar una de sus identidades, puede verse como una alegoría del pueblo judío y el Holocausto.

«Tiene algo que no tienen los demás y es que es el primero», ha explicado el escritor y antiguo secretario de Estado de Cultura Luis Alberto de Cuenca. «Seigel y Shuster lo sacaron de su chistera, de su chistera judía, por cierto, y reflejaron en él todas las inquietudes que tiene un inmigrante. Ellos eran también inmigrantes, de primera generación. De hecho, Goebbels tildó al personaje de judío y lo prohibió en la Alemania nacionalsocialista».

Garantes del orden

‘L’Osservatore Romano’ destaca que los superhéroes están caracterizados por una doble naturaleza, humana y divina, con poderes que parecen versiones puestas al día de los personajes de la antigüedad, pero con características diferentes.

«Mientras los primeros -agrega- eran viciosos, mentirosos y dedicados a satisfacer sus propias pasiones, los de ahora combaten contra las injusticias del mundo, la prepotencia de los avaros e intervienen para restablecer un orden momentáneamente perdido».

El periódico del Vaticano reconoce que la mayor parte de los superhéroes, sin embargo, son cristianos protestantes y recuerda que el protestantismo es la confesión más difundida en EEUU. En esa línea destaca a Spiderman, «un protestante convencido», y al Capitán América, «que encarna los ideales más alto de América y una tira reciente de cómic admite que todos los domingos va a la función religiosa de la comunidad».

También resalta entre los protestantes a Cíclope, de los X-Men, y sobre todo a Lobezno, un presbiteriano escocés, «uno de los 30 personajes definidos entre los más religiosos del universo de la editorial Marvel».

Tintín y San Juan Evangelista

Entre los episcopalianos figuran la Mujer Invisible y Batman. Entre los escasos católicos destaca a Selina Kyle, Catwoman, aunque precisa que no es muy devota, aunque tiene una hermana monja.

Otro personaje católico es Vindicator, que muestra sus promesas matrimoniales y es su fe la que salva a esta figura femenina en la lucha contra Dargil. De la catolicidad del Rondador Nocturno de los X-Men no hay duda, asegura el diario, que señala que es el más devoto de todos.

El vespertino hace hincapié en el cristianismo de la mayoría de los personajes, «y eso que una de las editoriales, Marvel, fue fundada en 1939 por el judío Martin Goodman y que los autores de los cómic son en su mayor parte judíos».

Recuerda, no obstante, que hay algunos, como Shadowcat, que lleva un collar con la estrella de David y subraya que La Cosa, de Los Cuatro Fantásticos, reza la tradicional plegaria judía ‘Shema Yisrael’ en una tira de cómic de 2002.

‘L’Osservatore Romano’, que ya identificó a Tintín como héroe católico, señala que tras ese viaje por el mundo del cómic hay que preguntarse si todo eso tiene valor y afirma que el mundo de hoy necesita «héroes positivos, impávidos y justos, que en la eterna lucha entre el bien y el mal siempre saben de que parte deben estar. «Y si detrás de ello hay motivaciones religiosas, mucho mejor», concluye.

Súper poderes en nombre de Yahveh

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A finales de los años treinta los inmigrantes judíos se sentían desplazados entre los estadounidenses y se escondían en su imaginación como vía de escape. Dibujaban personajes con habilidades sobrehumanas
A finales de los años treinta los inmigrantes judíos se sentían desplazados entre los estadounidenses y se escondían en su imaginación como vía de escape. Dibujaban personajes con habilidades sobrehumanas

¿Es Superman la versión intergaláctica de Moisés? ¿Celebró La Cosa el bar-mitzvah antes de unirse a Los 4 Fantásticos? ¿Fue el malvado Magneto víctima del Holocausto antes de convertirse en el archienemigo de los X-Men? Las páginas de los clásicos del cómic de superhéroes están llenas de referencias a la cultura hebrea, y es que Superman, Batman, Spiderman o el Capitán América tienen algo en común: han nacido de las manos de 45 dibujantes de raíces semitas cuyas familias emigraron a EEUU durante la Segunda Guerra Mundial.

Para Danny Fingeroth, editor de Marvel y autor del libro Judíos, Cómic y la Creación de los Superhéroes, a finales de los años treinta los inmigrantes judíos se sentían desplazados entre los estadounidenses y se escondían en su imaginación como vía de escape. Dibujaban personajes con habilidades sobrehumanas, y así nació Superman, en 1938. Dos jóvenes de Ohio, Jerry Siegel y Joe Shuster, cobraron 130 dólares por recrear la historia de Moisés en versión extraterrestre.

Simcha Weinstein, un religioso hebreo de Nueva York conocido como El Rabino del Cómic, autor del libro Up, Up, and Oy Vey!, una divertida crónica sobre las raíces judías de los superhéroes. Las historias de los dibujantes Shuster y Siegel (Superman), Bob Kane (Batman), Joe Simon (Capitán America) y Stan Lee (Spiderman, Increíble Hulk o X-Men) beben directamente de los relatos sobre Moisés, el Rey David, Golem o Sansón.

Las desdichas del éxodo israelí durante la Segunda Guerra Mundial calaron tanto en los dibujantes de la época que hasta el hombre de acero llegaría a enfrentarse al propio Adolf Hitler. No fue el único. Un año después, en 1941, el Capitán América debutó con un espectacular puñetazo al Führer.

Además, los X-Men, creados por el prolífico Stan Lee en 1963 son la representación moderna del problema del antisemitismo. Lee, también judío, cubrió las páginas de los cómic de este grupo de superhéroes con constantes referencias al Holocausto, como el número de prisionero que Magneto conserva como recuerdo de su paso por el campo de concentración de Auschwitz.

El también creador de Spiderman, Hulk, Iron Man o Los 4 Fantásticos asegura que «encontrar paralelismos entre el legado judío y los superhéroes modernos es una experiencia enriquecedora». Lee, que firmó su primer guión a los 19 años de edad y con casi 70 años de carrera ya es leyenda.

Por otro lado, el el profesor Mel Gordon, de la Universidad de California, es autor del libro El Primer Superhéroe Judío, en el que recuerda a Funnyman, quien declaró acudir a la sinagoga en sus viñetas. Pero Funnyman estuvo a la sombra Superman, quizá por su aspecto poco heroico: combatía el mal vestido de payaso. No encontró su público y la broma le duró sólo nueve números.

Para Simcha Weinstein, el superhéroe que mejor representa a los judíos es Spiderman y su alter ego Peter Parker. «Es el clásico judío neoyorquino, débil y nervioso, motivado por la culpa», afirma el rabino de Brooklyn, quien dice que cuando piensa en Parker «siempre le viene a la cabeza Woody Allen».

Por cierto, el origen hebreo del hombre araña dejó las viñetas hasta llegar a la gran pantalla de la mano del actor judío Andrew Garfield, quien se enfundó las mallas rojas y azules para interpretar la cuarta película del superhéroe.