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El magnetismo de lo improbable

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La expresión «Klaatu barada nikto» proviene de la película de ciencia ficción The Day the Earth Stood Still, de 1951. Klaatu es el nombre del extraterrestre humanoide protagonista del filme. Klaatu encargó a Helen Benson (Patricia Neal) pronunciar la frase ante el robot Gort. Como respuesta, Gort desistiría de destruir la Tierra y resucitaría a Klaatu de la muerte
La expresión «Klaatu barada nikto» proviene de la película de ciencia ficción The Day the Earth Stood Still, de 1951. Klaatu es el nombre del extraterrestre humanoide protagonista del filme. Klaatu encargó a Helen Benson (Patricia Neal) pronunciar la frase ante el robot Gort. Como respuesta, Gort desistiría de destruir la Tierra y resucitaría a Klaatu de la muerte

El verano parece ser tiempo preferente de ovni. Según un gráfico realizado durante los últimos años, la mayor frecuencia de apariciones de objetos celestes tuvo lugar entre junio y julio y en un espacio de tiempo comprendido entre las 18.00 y las 21.00 horas.

“¿Por qué esta predilección de los objetos volantes no identificados hacia los meses veraniegos ? El hecho parece propiciar la hipótesis de que el fenómeno ovni está altamente ligado a fenómenos atmosféricos de tipo magnético. Una información publicada por el radiofísico soviético Vladimir Migulin, explicaba que «la estructura de la atmósfera es muy compleja… Son muy variadas las relaciones entre la atmósfera y las capas superiores de la magnetosfera y la ionosfera». Según el radiofísico soviético, un 90% de los casos de objetos volantes no identificados, observados y registrados, tiene una explicación lógica y natural, sin que participen fuerzas del otro mundo o habitantes extraterrestres.

Pero ¿y el resto?El día 20 de septiembre de 1977, a la altura de Petrozavodsk, en la URSS, según fuentes de la agencia Tass, «en el firmamento oscuro empezó de repente a brillar una enorme estrella que enviaba a la Tierra impulsos luminosos». La estrella,se alejó posteriormente, y, para el radiofísico soviético, «el fenómeno estuvo acompañado de una situación geofísica muy compleja. Varios días antes de producirse el fenómeno, en el Sol tuvo lugar un poderoso destello protónico». El viento solar, es decir, las partículas que se desprenden del astro, originaron perturbaciones muy fuertes en la capa superior de la magnetosfera. En la Tierra se desencadenaron tormentas magnéticas e intensas auroras boreales.

«A nadie se le ocurre vincular el rayo esferoidal a una civilización extraterrestre », afirma el director del Instituto de Magnetismo Terrestre de la URSS, quien añade que, «s1n embargo, el rayo esferoidal existe realmente, y hasta el momento no logramos explicar la estabilidad de este coágulo de energía». No todos los científicos en la URSS ni en otros países comparten este criterio. Otros, tanto allí como en Occidente. prefieren soñar otras hipótesis sobre fenómenos luminosos hoy inexplicables.

Motivos para no creer en ovnis

La especulación sobre la existencia de vida en otros planetas se remonta a los primeros tiempos en los que la astronomía supo que existían cuerpos celestes similares a la Tierra. Sin embargo, en este tema deben diferenciarse dos aspectos muy distintos: la existencia de vida fuera de la Tierra es algo considerado como probable por la mayor parte de astrónomos y biólogos. Prueba de ello es que se han llevado a cabo diversos programas para explorar esta posibilidad: desde los discos con mensajes acarreados por las sondas Voyager, el programa SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) o los experimentos de las últimas sondas marcianas.

Otro enfoque muy diferente es el de aquellos que aseguran que formas extraterrestres humanoides e inteligentes nos visitan desde hace muchísimo tiempo, interviniendo de diversas formas en el desarrollo de la vida en la Tierra. Este fenómeno, según sus partidarios, sería ocultado sistemáticamente por todos los gobiernos mundiales, los cuales dispondrían de múltitud de pruebas documentales o, incluso, de naves y cuerpos de alienígenas conservados en secreto.

Así las cosas, este es el decálogo que arrincona la lógica de avistamientos y contactos con otras civilizaciones que nos visitan:

1.- Ni una prueba. A pesar de las toneladas de testimonios y presuntas imágenes y vídeos de OVNI, a día de hoy no existe ni una sola fotografía que muestre claramente una nave alienígena o un organismo extraterrestre. O lo que es todavía más importante, no disponemos ni de medio gramo de chatarra ni de medio nanogramo de presunto material genético alienígena.

2.- Todos somos humanos. Siempre se presenta a los extraterrestres con aspecto humanoide: simetría bilateral, bípedos con cuatro extremidades, dos ojos, nariz, boca, etc. Las probabilidades de que la evolución haya producido dos organismos semejantes a partir de orígenes distintos de la vida son extremadamente escasas.

3.- Lejanía. Las distancias entre estrellas son enormes, y representando la velocidad de la luz un límite infranqueable para la materia, un viaje interestelar tripulado llevaría tanto tiempo que en muchos casos incluso sería necesaria una «nave colonia», capaz de albergar en su seno una civilización durante muchas generaciones. Hasta las estrellas más cercanas suponen un serio problema de tiempo: una nave viajando a la mitad de la velocidad de la luz tardaría más de 16 años en ir y volver a Proxima Centauri (la estrella más cercana), un poco lento para un programa de experimentación. Otras estrellas lejanas, como Rigel, exigirían 1700 años solo para uno de los trayectos.

4.- Illuminati. Con más de cuarenta años de ufología moderna, es muy poco probable que todos los gobiernos del mundo hayan conseguido ocultar completamente las numerosas “presuntas pruebas” acerca de tales “visitas”. Las cuales además y en más de una ocasión, según los propios ufólogos, han sucedido con “multitud de espectadores” o a la vista de varios “lugares públicos”.

5.- Somos el centro del universo. Existen descripciones de decenas de «especies» extraterrestres diferentes, y todas nos visitan a nosotros. Si hay tantas civilizaciones visitantes, hay que asumir que la vida inteligente en el universo es muy abundante, lo que exigiría pensar a su vez que los planetas con vida como la Tierra serían innumerables. ¿Porqué precisamente nos visitan tanto a nosotros?

6.- ¿O más bien estamos en las afueras? En el caso contrario, y si la inteligencia es poco abundante en el cosmos, la probabilidad de que decenas de especies inteligentes visiten un planeta situado en los confines de la galaxia resulta difícil de considerar.

7.- Tranquilidad extraterrestre. Los creyentes en el fenómeno OVNI afirman que ya nos visitaban en tiempos precolombinos o del antiguo egipto. No es muy probable que durante miles de años se mantenga la misma pauta de observación, sin contactar o sin variar los métodos de acercamiento. Nos deberían conocer ya de sobra.

8.- No hay nada como hacerlo tú mismo. Si nos encontramos (como parece) en “fase de observación”, y habida cuenta de los impedimentos anteriores, cabría esperar que una especie inteligente no enviara naves tripuladas a observar un nuevo planeta, sino sondas automáticas. De igual forma, no sería necesario acercarse hasta la superficie para estudiar la vida del planeta, una especie con la tecnología suficiente como para llegar hasta aquí podría hacerlo desde la órbita terrestre sin ningún problema.

9.- Unos tanto y otros tan poco. El fenómeno de avistamiento no es homogéneo. Si las visitas fueran tan reales y frecuentes como se pretende, no sería lógico que algunas personas hayan visto y sigan viendo numerosos OVNI, mientras que la inmensa mayoría no haya visto ninguno.

10.- Es incongruente que, por un lado, los visitantes pretendan permanecer ocultos durante miles de años y por otro, utilicen naves brillantes y llenas de luces que aumentan su visibilidad.

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Una vida para las líneas ‘espaciales’ de Nazca

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María Reiche se enamoró de la nada del desierto y en él dio su vida. A él dedicó su existencia en solitario: a investigar, elucubrar, descubrir, limpiar, cuidar y conservar algo que pasó de misterio indescifrable y desconocido por la mayoría a atracción turística demasiado visitada. En la inmensidad de la llanura peruana había unas líneas geométricas imposibles de entender y a las que la científica alemana se empeñó en dotar de significado
María Reiche se enamoró de la nada del desierto y en él dio su vida. A él dedicó su existencia en solitario: a investigar, elucubrar, descubrir, limpiar, cuidar y conservar algo que pasó de misterio indescifrable y desconocido por la mayoría a atracción turística demasiado visitada. En la inmensidad de la llanura peruana había unas líneas geométricas imposibles de entender y a las que la científica alemana se empeñó en dotar de significado

La arqueóloga Maria Reiche, conocida como “la dama del desierto”, se apasionó hasta el fin de sus días con los enormes geoglifos de Nazca y dedicó su tiempo y dinero a preservarlos.

En un trabajo para la escuela, la niña Maria Reiche escribió que su sueño era viajar por el mundo como investigadora. Nacida en 1903 en Dresde, esa chica se convertiría en la máxima experta en las Líneas de Nazca, esos enormes geoglifos con formas de animales que inundan el desierto entre Palpa y Nazca, en Perú. Para graficar la importancia que tiene para la región y para la investigación esta arqueóloga y matemática alemana, dos ejemplos: el aeropuerto de Nazca lleva su nombre, al igual que una importante avenida de la ciudad.

Deseosa de cumplir sus sueños, Reiche viajó a Cuzco en 1932. Ana María Cogorno, presidenta de la Asociación Maria Reiche, una institución que resguarda el legado de la arqueóloga, cuenta que Reiche estuvo tres años en Cuzco, haciendo clases a los hijos del cónsul alemán. En ese período, la arqueóloga “aprende a admirar nuestro pasado y todas sus manifestaciones culturales”. Incluso, la joven peregrinó hasta Machu Picchu, “iniciando ahí su primera investigación astronómica al reloj solar, el Intiwatana”, revela Cogorno.

Reiche regresó a Alemania en 1936. Pero la situación en su país estaba muy complicada, con el régimen de Adolf Hitler preparando el escenario para lo que sería la Segunda Guerra Mundial. Por ello, decide volver a Perú. “En las primeras cartas que envió desde Perú a su hermana y a su madre, Maria relata que se había enamorado del país y su gente y que no deseaba retornar a Alemania. Y cuando en 1941 tuvo la posibilidad de viajar a Nazca con el arqueólogo Paul Kosok, su apetito por la investigación despertó”, explica la ingeniera Christiane Richter, autora de numerosos textos sobre las Líneas de Nazca y presidenta de la Asociación Dra. Maria Reiche, con sede en Dresde.

El “virus de Nazca”

En gran medida gracias al trabajo de Reiche, las Líneas de Nazca son hoy Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Estos gigantescos dibujos –que pueden apreciarse en toda su magnificencia desde el aire– fueron trazados por la cultura nazca y, según las investigaciones de la arqueóloga alemana, eran un calendario astronómico que ya relacionaba la posición de los astros con las cosechas y las estaciones del año. “Este lugar sagrado captura la atención de Maria y lo convierte en la razón de su vida”, dice Cogorno.

“En la Asociación nosotros hablamos del ‘virus de Nazca’, que contagia a algunos y a otros no. Pero el que cae contagiado, nunca más lo deja”, dice entre risas Richter, intentando buscar una explicación a la incontrarrestable pasión que generan estas maravillas, entre las que se cuentan líneas de solsticio y famosos diseños como “El colibrí”, “El mono” y “La araña”, estos últimos dos descubiertos por Reiche. Sabedora del enorme valor de sus hallazgos, Reiche se fue a vivir a El Ingenio (cerca de las líneas) y comenzó a luchar para conservarlas.

“La prensa escrita de la época da detalles de esa lucha, como cuando Maria hace campaña en contra de un proyecto del Ministerio de Agricultura para irrigar la zona donde se encuentran las líneas. Llegó hasta el Parlamento, donde mostró a los diputados sus investigaciones, planos geográficos y fotos de las figuras. Así logró, después de muchos debates, el apoyo de los diputados”, cuenta Cogorno. Consciente de que los peligros no desaparecerían, Reiche pidió ayuda financiera a su hermana Renate. Con ese dinero, pagó a seis guardias “con el único propósito de conservar la zona arqueológica por el profundo respeto y amor que tenían las dos por Perú”, dice Cogorno.

Peligros que no desaparecen

En 1992 Maria Reiche recibió la nacionalidad peruana. “Yo les digo: yo soy chola”, dijo entonces la alemana, que expresó su enorme aprecio por la cultura nazca también en sus obras. “Tengo definida mi vida hasta el último minuto. El tiempo será poco para estudiar la maravilla que encierran las pampas de Nazca, y ahí moriré”, apuntó en una ocasión. “¡Todo por Nazca! Si 100 vidas tuviera, las daría por Nazca. Y si mil sacrificios tuviera que hacer, los haría si por Nazca fuera”, dijo en otra oportunidad. Y cumplió: murió en 1998 en Perú, siempre atenta a sus líneas.

Su deceso dejó un vacío que intentan llenar sus seguidores, que siguen enfrentándose a los mismos problemas. “Desde nuestra perspectiva, hay muchas amenazas. Están las catástrofes naturales, como El Niño o el calentamiento global, y también la contaminación. Por otra parte están los trabajos mineros y situaciones inesperadas, como accidentes aéreos o acciones como la de Greenpeace de diciembre de 2014. El rally Dakar también es un problema”, enumera Richter. Cogorno agrega que sigue el saqueo del patrimonio cultural y que falta invertir más en conservación.

“Basta con considerar los visitantes que sobrevuelan las líneas para darnos cuenta de la relevancia que tienen para el turismo en el Perú. Aun así, la inversión estatal para la conservación de este sitio histórico es casi nula”, lamenta Cogorno desde Lima, dejando en evidencia un problema habitual: el escaso interés de muchos Estados por los valores más grandes que legó a sus países la historia.

La hipótesis del despertar humano con ayuda extraterrestre

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La corriente ufológica insiste desde la década de los 60 en la evolución guiada por parte de seres extraterrestres, quienes dejaron numerosas señales físicas en  civilizaciones ancestrales
La corriente ufológica insiste desde la década de los 60 del pasado siglo en la evolución guiada por parte de seres extraterrestres, quienes dejaron numerosas señales físicas en civilizaciones ancestrales

Erich von Däniken, conocido científico, escritor y autor de la hipótesis de los alienígenas ancestrales, mantiene su teoría sobre la influencia de los extraterrestres en el origen de la humanidad.

Von Däniken es un prolífico escritor suizo, cuyos libros han vendido millones y millones de ejemplares y han sido traducidos a decenas de idiomas distintos. Entre sus obras, está el famoso libro ‘Recuerdos del Futuro’, publicado por primera vez en el año 1968.

Von Däniken cuenta más detalles acerca de su teoría, que postula que seres alienígenas jugaron un papel en el origen y el desarrollo de la humanidad. Habla, además, del interés de los servicios de seguridad gubernamentales en la investigación de esos supuestos hechos. La teoría del Von Däniken propone que, hace muchos miles de años, el planeta Tierra fue visitado por extraterrestres. Nuestros antepasados, en la Edad de Piedra, no entendieron lo ocurrido y creyeron erróneamente que estos seres extraterrestres eran dioses, los cuales, según el científico, no existen.

“Los llamados ‘dioses’ (…) estudiaron algunas tribus, aprendieron algunos idiomas, dieron algunos consejos. En algún momento se despidieron y prometieron regresar en un futuro lejano. Esta promesa de regreso se incluyó en todas las culturas y religiones que existen hasta los días actuales”, explica el escritor.

Al ser preguntado acerca de cuándo volverán los alienígenas, el científico asegura que nadie lo sabe, pero que no se debe excluir la posibilidad de que ya estén aquí. Sin embargo, Von Däniken subrayó que “este es un tema distinto”.

El autor sostiene su posición de que los extraterrestres, de hecho, visitaron nuestro planeta con el argumento de que esos seres han regalado “información científica” que los ancestrales humanos que vivían en la Edad de Piedra no podrían haber conocido de otra manera, dada la realidad de su época.

Al comentar las acusaciones por parte de muchas personas de que sus teorías no pasan de invenciones, Von Däniken explica que acepta bien las críticas direccionadas a él. Sin embargo, menciona que en su campo profesional, sabe mucho más que aquellos que lo critican.”Existen evidencias inequívocas. Lo que queda es cuestión de la interpretación de cada uno”, apunta el científico.

Al ser preguntado acerca del interés de organizaciones gubernamentales en su trabajo, el científico primero toca el tema de las abducciones extraterrestres. Von Däniken asegura que solía reírse del tema hasta el día que conoció al psiquiatra John E. Mack, profesor de la Escuela Médica Harvard y ganador del premio Pulitzer. Según Däniken, el prestigioso doctor le aseguró tener sido implantado con un dispositivo alienígena de observación.

“Las personas con implantes sí que existen. Naturalmente, entonces surgen las preguntas: ¿qué pueden ser?, ¿alguien ha analizado esto? Por supuesto que han analizado. Químicamente, físicamente, pero no entendimos de qué se trata. Esa es la situación”, apunta el escritor.

Von Däniken entiende que personas que se decían trabajar para el gobierno le han buscado para saber más detalles acerca de los que se han acercado a él con historias de abducciones e implantes alienígenas.

“El gobierno quiere saber: ¿existe alguna amenaza potencial para la humanidad? ¿O todo esto es una tontería? De eso se trata todo. No tengo una respuesta. Personalmente, no he visto ni un solo ovni hasta el día de hoy y no he hablado con ningún extraterrestre. Pero sí que existen personas con implantes extraterrestres”, subraya el científico.

Von Däniken sostiene que, si un día los extraterrestres llegan a volver a la Tierra, no es necesario preocuparse, pues sus intenciones serán pacíficas.”Esto será algo así como un salto evolutivo que viene del exterior. Tenemos evolución, somos productos de la evolución, pero no únicamente de ella. La Tierra nunca fue un sistema cerrado. En todo momento ha habido interferencias externas”, concluye Von Däniken.