Últimas Actualizaciones del Evento

John Mayall, respeto al honesto

Posted on Actualizado enn

Mayall, en el ‘hall’ del Teatro Cervantes de Málaga, atendiendo a una ‘troupé’ de fieles antes de su concierto

Se puede ser padre, tío, abuelo y hasta hermano. Buscar lazos de cosanguinidad en estilos de música catalogados como “puros” es un sudoku en tiempos de productos enlatados, bucles de proteico chonismo e iteración de conceptos en su día rutilantes. Quizás porque no hay más que rascar. Puede que debido a que la creación habite en un imposible nihilista.

Hasta la década de los 80 del pasado siglo, John Mayall era padrino del ‘blues’ blanco. Luego fue padre con derecho a custodia compartida. Y a tenor de las visitas al camposanto de sus coetáneos, actualmente puede ser catalogado como abuelo ancestral, una especie de Matusalén que prevalece en el desagüe del negocio musical.

Eric Clapton dijo en su día que la honestidad sólo habita en los viejos registros de discos de pizarra. De tal modo que en el vagón de los honestos del blues están Skip James, Tommy Johnson, los ciegos Blind Lemon Jefferson y Blind Willie McTell, los cantantes de tórrida existencia, como el ya masacrado Robert Johnson, y, en definitiva, personajes cuyas peripecias dan para tiras de cómic, reivindicación y hasta algún que otro ‘biopic’. En este contexto de obsolescencia de valores disipados, la tropa inglesa del ácido se erigió como salvaguarda y tuvo a tres capitanes de lujo: Alexis Korner, Peter Green y John  Mayall. En los flancos, Graham Bond, Ginger Baker y el entonces opositor a Dios, Clapton.

En el contexto sajón de su graciosa majestad, ‘Clapton is God’, incluso en el ‘mainstream’; Peter Green es un ángel que se emponzoñó de ‘trip’ en su caída para posteriormente redimirse; y Mayall, aquel que aleccionó, sobrevivió a los excesos y dejó en el muro sonoro discos seminales entre 1965 y 1971. Tras la comilona, las miradas al arcén donde se quedaron dignos perdedores y el funeral de la música, entendida como banda sonora que acompaña a la existencia, vino una lenta digestión que aún continúa. Y entre regurgitaciones, Mayall siempre simplifica el negocio. Con jersey a rayas y estética ‘beatnik en su etapa gloriosa en el ‘Marquee’, como reclutador de talentos para sus Bluesbreakers; abierto a la experimentación durante sus relucientes años en Estados Unidos, en los que su fama de maestro creció a la par que su melena; y siempre dispuesto a la sinopsis, virtud literaria y también musical. Se puede ser Beckett o Delibes. Mayall fue ambos.

En el ‘hall’ del Teatro Cervantes de Málaga, honestidad: Mayall vendía en persona sus 85 años. Sobre el escenario, teclado Roland, contenidos ataques de armónica y sonido dignamentre ‘smooth’ (¡glub!) sin caer en la redundancia hotelera o en el chirrío de los profanadores blancos. A quienes esperan pirotecnias de otros tiempos no les llega, pero no importa. En Málaga (ni en ninguna otra parte) no hay clubes donde caballeros con boina y perilla y señoritas de mirada perdida reflexionan en la neblina; tampoco se tilda la irreverencia, ni la contestación, ni la contracultura… En los conciertos de rock&roll, blues y jazz cada vez hay menos pelo y más lustre. Todos lo sabemos. John, también.  Y a la vejez, viruelas, pues todos los tiempos han sido, de uno u otro modo, convulsos, y el ser humano es adicto a la idiocracia.

Mayall ha dado con un batería de raíces. Jay Davenport se pasea con fragor y alimenta al ancestro con una percusión provocativa, de matices ‘jump’ y sobre todo, briosa. En el contexto educativo, Carolyn Wonderland es lo suficientemente joven para beber del cáliz y recordar pasajes del fantástico LP “USA Union” con un trabajo de guitarra elegante, propio de los músicos de la Costa Oeste. Y al bajo, Greg Rzab destila el crepúsculo del blues de Chicago de los 80, con una línea solvente. Esta formación de cuarteto, con profesionales dispuestos a opositar al cuerpo de administradores de la música del demonio, siempre ha sido la preferida del viejo John.

Hubo personas que se acercaron a Mayall por primera vez. A mi lado, una señora que disfruta de su jubilación acudiendo, sin filtro, a todo tipo de eventos. Otros hurgan en instantes, en un afán inquebrantable por intuir el olor a pólvora de batallas cada vez más remotas. Incluso el blues puede desprender el mismo tic funcionarial que las cafeterías de 10:30 a 11:00, o la modorra de los ‘hostels’ que programan música de raíces para cenas insípidas. Todo cabe en un teatro, un reducto eterno para escapar del sopor de la canícula y las previsiones apocalípticas. A uno y otro lado, respeto al honesto.

Notas desde el Espacio infinito

Posted on Actualizado enn

Investigadores de la Universidad de Granada y del Instituto Andaluz de Astrofísica han estudiado por primera vez la música de una estrella pulsante con la ayuda de fractales. Según los científicos, estos astros emiten un continuo rumor susurrante de fondo. Con un algoritmo han logrado aislar la música estelar del ruido de una manera eficiente y sencilla para identificar mejor las estrellas variables
Investigadores de la Universidad de Granada y del Instituto Andaluz de Astrofísica han estudiado por primera vez la música de una estrella pulsante con la ayuda de fractales. Según los científicos, estos astros emiten un continuo rumor susurrante de fondo. Con un algoritmo han logrado aislar la música estelar del ruido de una manera eficiente y sencilla para identificar mejor las estrellas variables

Muchos objetos en la naturaleza, desde la geometría de una coliflor hasta el perfil de una montaña o las ramificaciones de los ríos, tienen un comportamiento fractal, es decir, poseen una estructura parecida a todas las escalas (esto es, la invariancia de escala), de manera que, observándolos a través de una lupa o de un telescopio, no notaríamos diferencia.

La mayoría de las estrellas son variables pulsantes (como lo es nuestro propio Sol), es decir, que su luminosidad varía periódicamente con el tiempo. Esto se debe a que ondas de densidad y temperatura que se generan en su interior llegan a la superficie de la estrella haciéndola oscilar, lo que provoca cambios en su brillo. Estas oscilaciones estelares forman patrones tridimensionales al igual que una cuerda de guitarra o la piel de un tambor en una y dos dimensiones respectivamente.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y del Instituto Andaluz de Astrofísica (IAA-CSIC), expertos de una rama de la astrofísica denominada astrosismología, ha analizado estas oscilaciones de luminosidad, tratando de clasificar las estrellas pulsantes en distintos tipos, cada uno con una determinada estructura interna y propiedades físicas, de la misma forma a través de la cual nuestro oído puede identificar distintos instrumentos musicales en una orquesta, y por ende, las propiedades de cada uno de aquellos, como el material o las dimensiones.

Pero en el trasfondo de la música estelar hay más. Como explican Juan Carlos Suárez Yanes, investigador del departamento de Física Teórica y del Cosmos de la UGR, y Sebastiano de Franciscis, del IAA-CSIC, “la música de una estrella pulsante resulta tener un continuo rumor susurrante de fondo, como un público molesto en una sala de concierto, que dificulta la escucha”.

Estos investigadores han estudiado por primera vez el ruido de fondo que existe en la luminosidad de las estrellas como un objeto fractal. Su trabajo ha descubierto propiedades fractales en la luminosidad de las estrellas pulsantes.

Caracterizar mejor las estrellas variables

Los investigadores han aplicado un algoritmo que se basa en el análisis armónico de Fourier (que estudia la representación de funciones o señales como superposición de ondas “básicas” o armónicos) de series temporales con propiedades fractales para aislar la música estelar del molesto ruido de fondo de una manera eficiente y sencilla. Esto permite depurar de la música estelar las oscilaciones que forman parte del ruido, y así identificar mejor y caracterizar las estrellas variables.

Gracias a este método, los investigadores pueden identificar y caracterizar mejor las estrellas variables. Se trata de un paso importante para entender cada vez más los mecanismos físicos que gobiernan las estrellas pulsantes, ya que ahora es posible ver más nítidamente en su interior.

Los animales se adaptan a duras penas al cambio climático

Posted on Actualizado enn

En la fauna, la respuesta más común al cambio climático es un cambio fenológico en eventos biológicos como la hibernación, la reproducción o las migraciones
En la fauna, la respuesta más común al cambio climático es un cambio fenológico en eventos biológicos como la hibernación, la reproducción o las migraciones

El cambio climático es una amenaza para las especies de animales, y las extinciones pueden impactar en la salud de los ecosistemas. Un equipo internacional de científicos, con participación de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha evaluado más de 10.000 artículos científicos que relacionan los cambios en el clima de los últimos años con las posibles variaciones en los rasgos fenológicos (cambios en los ciclos biológicos) y morfológicos de las especies.

El trabajo, que se publica en la revista Nature Communications, indica que la adaptación de los animales al cambio climático no se da en muchos casos y que los cambios son generalmente insuficientes para hacer frente al vertiginoso ritmo de aumento de las temperaturas.

En la fauna, la respuesta más común al cambio climático es un cambio fenológico en eventos biológicos como la hibernación, la reproducción o las migraciones. Las alteraciones en el tamaño y la masa corporales y en otros rasgos morfológicos también se han asociado generalmente al cambio climático. No obstante, como confirma ahora este estudio, no muestran un patrón sistemático.

Tras revisar la literatura científica existente, los investigadores comprobaron si los cambios en los rasgos observados estaban asociados a una mayor supervivencia o a un aumento en el número de la descendencia. Una combinación de técnicas de metaanálisis y análisis de selección sobre rasgos del fenotipo mostró que “existe una selección consistente hacia una reproducción más temprana, lo que no supone una ventaja adaptativa”, recalcan los autores.

Una respuesta adaptativa incompleta

“Nuestro trabajo se ha centrado en las aves porque los datos en otros grupos eran escasos. Demostramos que, en las regiones templadas, las temperaturas en aumento están asociadas a variaciones en la cronología de los eventos biológicos. En concreto, estos eventos se adelantan en el tiempo”, indica la primera firmante del trabajo, la investigadora Viktoriia Radchuk, del Leibniz Institute for Zoo and Wildlife Research (Alemania).

“La existencia de una respuesta adaptativa incompleta como la detectada sugiere que el cambio global estaría amenazando seriamente la persistencia de las especies”, asegura el investigador del CSIC, Jesús Miguel Avilés, de la Estación Experimental de Zonas Áridas, que ha participado en el estudio.

Más preocupante aún es el hecho de que los datos analizados incluyan especies de aves abundantes y comunes como el carbonero común (Parus major), el papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca) y la urraca común (Pica pica), que hasta ahora se creía que respondían relativamente bien al cambio climático.

“Una aplicación práctica que se deriva de este estudio es la necesidad de llevar cabo análisis de selección de este tipo para identificar el riesgo real de extinción de las especies”, agrega Avilés. Faltaría analizar, por tanto, las respuestas adaptativas que realizan especies raras o amenazadas porque es probable que estas sean todavía más limitadas y que la persistencia de sus poblaciones resulte afectada.

Los científicos esperan que sus resultados y la compilación de los datos sirvan para impulsar estudios que profundicen en la resiliencia de las poblaciones de animales ante el cambio global y contribuyan a mejorar las predicciones. De este modo, se podrá orientar las futuras acciones sobre conservación de la fauna.

Granollers, cuna del mejor jazz en años cienagosos

Posted on

En la imagen,, dos portada de los años 40 del pasado siglos de la publicación "Club de Ritmo"
En la imagen,, dos portadas de los años 40 del pasado siglos de la publicación “Club de Ritmo”

En 1935 se crea el Jazz Club Granollers, como filial del Hot Club Barcelona. La vida del club se articulaba alrededor del Café Comercial, donde se podían escuchar las últimas grabaciones de Louis Amstrong, Duke Ellington, Cab Calloway y compañía en una gramola La Voz de su Amo suministrada por la familia Vacca.

Tras la Guerra Civil, y en medio de la actitud hostil del nuevo régimen hacia la música «negroide», el de Granollers es el único club de jazz que sobrevive en la Península, con el nombre de Club de Ritmo. Desde 1946 se imprime un boletín que durante mucho tiempo será la única publicación de jazz en España. Poco después de la impactante actuación de Don Byas (1948), el primer jazzman negro de primera fila que atraviesa el Pirineo desde Benny Carter (1936), se presenta el Quinteto del Club de Ritmo … Estos son los primeros episodios de la larga historia del jazz en Granollers.

Aunque se calcula que la fiebre por esta música de raíz afroamericana ya había llegado a la capital vallesana entre 1933 y 1934, no fue hasta el otoño de 1935 que se constituyó una entidad para promoverla. Cinco meses después de la creación del Hot Club de Barcelona (el primero de la Península), el 1 de noviembre se inauguraba la sede oficial del Jazz Club Granollers, radicada en el Café Comercial. La primera junta, presidida por Manuel Estrada, estaba formada por Marià sople (secretario), Manel Pagès (tesorero) y Manel Marimon (contador), además de Joan Vernet, Juan Sendero, Esteve Gorchs y Amador Garrell como vocales. La entidad contaba con una gramola La Voz de su Amo adquirida el mes de agosto a la familia Vacca, que regentaba una fontanería donde también venían radios y gramolas, por un importe de 1.200 pesetas a pagar a plazos.

Hay que subrayar que los miembros del club provenían mayoritariamente de la Alhambra y la Unión Liberal, y aglutinaban menestrales y liberales.

Ya en 1936, concretamente el 31 de marzo, se organiza el primer festival público de jazz en el Cine Majestic. La velada, a beneficio del Hospital de Granollers, sirve para presentar la Orquesta del Jazz Club, en un cartel que también incluye la Orquesta Crazy Boys, y que tiene como plato fuerte la interpretación de la Rhapsody in blue de Gershwin a cargo de Lluís Rovira y una orquesta formada por músicos de Granollers y de Barcelona. Rovira era un destacado trompetista de Granollers que ya triunfaba profesionalmente a la Ciudad Condal y que los años 1940 adquiriría un gran protagonismo como director de una de las orquestas de jazz más importantes de la época.

La Guerra Civil paraliza las actividades del club, y la mayoría de sus miembros son llamados a filas. Joan Vernet se encargará de guardar la gramola, con una colección de cerca de un centenar de discos, para volverla a recuperar al final del conflicto bélico.

La hostilidad de la dictadura hacia el jazz era manifiesta, y a menudo se publicaban en la prensa artículos que alertaban sobre los peligros de esta música pecaminosa. Sin ir más lejos, el Padre Otaño, un jesuita fascista que dirigía la revista Ritmo, inició una campaña contra «las alarmantes proporciones que está adquiriendo la invasión de la música negroide». A su vez, y desde de la revista Juventud, el crítico musical Tomás Andrade de Silva, enfatizaba: «Nada más alejado de nuestras viriles características raciales que esas melodías dulzonas, decadentes y monótonas que, como un lamento de impotencia, ablandan y afeminan el alma; ni nada más bajo de nuestra dignidad espiritual que esas danzas dislocadas, en las que la nobleza humana de la actitud, la seleccionada corrección del gesto, desciende a un ridículo y grotesco contorsionismo.»

Como señala Jordi Pujol y Baulenas en su excelente libro Jazz en Barcelona 1920-1965, los ataques no sólo provenían de Madrid, sino que en Barcelona también había destacados sicarios que intentaban asesinar el hot jazz y la música moderna en general como Justo Ruiz Encina, que desde las páginas de el Correo Catalán escribía lo siguiente: «El hot es producto de la degeneración de costumbres importada a nuestra patria, después de haber sido experimentada en otros países… Por eso nos atrevemos a afirmar que el hot es anticristiano y entraña una malicia satánica que acarreará —de no poner freno a sus desenfrenos— lamentables efectos.» Y acaba remachando: «No se olvide que por algo ha sido incorporado al hot el tango, baile que ya en sus inicios hubo de ser condenado por la Iglesia. Pero la perversidad del hot —arrancado de la música negra y por ende pagana, recogido y exportado por masones y anticatólicos— adquiere mayor refinamiento al expresar el concepto de la muerte en aquellas palabras tan en boga actualmente:

‘Rasca yu,
cuando mueras, ¿qué harás tú?
¡Tu serás
un cadáver nada más!’

«Es decir, así se ponen en duda las palabras de Jesucristo, así se rechazan los designios divinos sobre la resurrección de la carne… Para los cultivadores del hot la vida ha de disiparse en orgías, porque después de muertos queda solamente un cadáver… Este es el concepto hot. Concepto que, por desgracia, merced a la radio y a los discos, se infiltra en todas partes, penetra con insistencia en todos los hogares y acaba en los labios de inocentes criaturas que lo tararean sin pensar que con ello reniegan de su fe católica.»

 «Nada más alejado de nuestras viriles características raciales que esas melodías dulzonas, decadentes y monótonas que, como un lamento de impotencia, ablandan y afeminan el alma; ni nada más bajo de nuestra dignidad espiritual que esas danzas dislocadas, en las que la nobleza humana de la actitud, la seleccionada corrección del gesto, desciende a un ridículo y grotesco contorsionismo»

Las cobayas económicas

Posted on Actualizado enn

La reactividad puede a veces ser una amenaza para la validez de los resultados
La reactividad puede a veces ser una amenaza para la validez de los resultados

La recreación artificial de estímulos en un laboratorio para analizar la reacción de los sujetos, ha sido abordada por investigadores de la UNED a fin de exponer los pros o contras del método experimental en el ámbito de las Ciencias Sociales y sobre todo, en la economía. Sus aportaciones se han publicado en la revista Philosophy of the Social Sciences.

La investigadora María Jiménez Buedo, autora principal del artículo y profesora de Filosofía en la UNED, explica que los humanos, a diferencia de las bacterias o los animales, siempre tienen una idea preconcebida del estudio al que se va a someter, fenómeno que es conocido como reactividad, y que ello afecta a los resultados. Esta reactividad puede a veces ser una amenaza para la validez de los resultados.

Otro impedimento, señala Jiménez Buedo, es que “hay un problema al trasladar o al extrapolar los resultados que obtenemos en el laboratorio”, es decir, que los resultados obtenidos no se darían en los entornos reales del sujeto. En este contexto la autora insiste, “la artificialidad puede ser un impedimento para esa extrapolación y hace que el resultado de los experimentos no tenga validez”.

Tras estas reflexiones una de las principales conclusiones es que la economía experimental debe prestar más atención a la reactividad. Este campo de estudio debe ser abordado porque, apunta, durante muchos años se dijo que las ciencias sociales no podían ser experimentales, si bien ahora hay una gran abundancia de experimentos en este área de conocimiento. Sobre todo, en economía, donde ahora son frecuentes los experimentos de laboratorio: “Concluimos que los economistas deberían prestar más atención a cómo los sujetos construyen la tarea experimental y que deben tomar la reactividad como objeto de estudio”, indica Jiménez.

Además, los autores añaden que “la economía experimental ahora mismo no tiene herramientas conceptuales claras para tratar la reactividad y necesita construirlas; y para construir esas tareas consideramos que los filósofos también podemos ayudar”.

No obstante, frente a estas argumentaciones, los autores también defienden que esta relación entre reactividad y validez experimental es compleja y que no siempre es negativa, puesto que el experimentador puede utilizarla a su favor y que se puede jugar con algunos aspectos de la artificialidad pero, destaca, para profundizar en el estudio.

Esta investigación forma parte del proyecto Sesgos en experimentos con humanos en las ciencias sociales y biomédicas financiado por el Ministerio de Econom

Las ciencias, con Google entran

Posted on

Según la investigación, la mayor parte de nuestra cultura científica se adquiere entre los 12 y los 16 años
Según la investigación, la mayor parte de nuestra cultura científica se adquiere entre los 12 y los 16 años

Ampliar la cultura científica del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria es uno de los retos de la educación actual. En esa misión están implicados sus profesores, a pesar de que son la segunda fuente de información científica de los adolescentes, superados ya por un potente actor mundial: Google.

Esto confirma claramente que el paradigma de adquisición de información está cambiando y se debe tener en cuenta para todas las decisiones que impliquen la transmisión de la ciencia y la cultura”, destaca José Antonio López Moreno del departamento de Psicobiología y Metodología en las Ciencias del Comportamiento de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Estos resultados se extraen del proyecto “Evaluación digital de la Cultura Científica en ESO”, cofinanciado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y la Universidad Camilo José Cela, y en el que han participado 4.730 alumnos de ESO de la Comunidad de Madrid matriculados en centros públicos, privados y concertados.

Según la investigación, la mayor parte de nuestra cultura científica se adquiere entre los 12 y 16 años. Para llegar a esta conclusión, los investigadores han comparado los resultados obtenidos por los alumnos de ESO con los resultados obtenidos por adultos en Estados Unidos y en varios países de Europa.

“A pesar de los informes PISA, los alumnos de ESO de la Comunidad de Madrid muestran un nivel alto en conocimientos de ciencia básica frente a la media europea”, añade López Moreno.

Sin embargo, destaca el alto porcentaje de alumnos que no conoce a ningún investigador español: el 77%. El científico más conocido es Albert Einstein, seguido de Marie Curie e Isaac Newton, resultados que concuerdan con los resultados de otros estudios internacionales.

A Google (66,5%) y a los profesores (57,7%) les sigue la televisión y YouTube como fuentes de información científica. En las redes sociales, uno de cada cuatro estudiantes afirma que ha adquirido conocimiento científico a través de ellas, a pesar de que su uso está asociado a un menor tiempo dedicado a la ciencia y a la cultura.

“Un aspecto relativamente preocupante del estudio es que el 30% de los estudiantes de la ESO nunca han ido a una biblioteca y que uno de cada cuatro alumnos de ESO declara no haber realizado nunca alguna actividad relacionada con la ciencia y la cultura en su tiempo libre”, dice el investigador.

Varias cuestiones versaron sobre los estereotipos de los científicos. La mayoría concibe en su imaginario al científico como una persona “mayor, con gafas, inteligente y poco mentirosa”. Para la gran mayoría de los alumnos, un científico podría ser presidente del Gobierno de España, pero lo que más claro tienen, más del 90%, es que esta profesión es menos querida que la de futbolista.

“Nuestros resultados muestran esencialmente que los alumnos de ESO tienen un nivel de conocimiento científico muy parecido a los adultos de Estados Unidos y de Europa con el mismo nivel de formación. Sin embargo, todavía queda mucho por avanzar y se debe investigar la influencia de internet, a través de todos los dispositivos, sobre el aprendizaje de la ciencia. El siguiente paso es replicar esta evaluación a nivel nacional, tomando una muestra representativa de alumnos en cada comunidad autónoma de España”, concluye López Moreno.

Los requiebros del lenguaje

Posted on Actualizado enn

Con los aforismos, la comunicación torna elegante, acrobática e inteligente
Con los aforismos, la comunicación se torna elegante, acrobática e inteligente

El libro de aforismos “Dolor de rareza”, del periodista y poeta José María de Loma, juega a retorcer el lenguaje con el objetivo de arrancar la sonrisa del lector pero también de provocar una reflexión.

Aficionado desde hace años al género breve del aforismo y de las greguerías, a los juegos de palabras y los retruécanos, y lector asiduo de Gómez de la Serna, el autor del libro explica que, en los albores de Twitter, vio en esa red social un lugar propicio para “concentrar un pensamiento” y empezó a publicar tuits “tratando de arrancar una sonrisa”.

Ahora ha recopilado algunos de estos textos breves, acompañados de otros muchos inéditos, en este libro publicado por Ediciones Algorfa.

“Los aforismos están de moda, porque tenemos prisa y una atención muy discontinua con tantos estímulos: el teléfono o el Ipad mientras vemos una serie, y es un género en boga por ser corto”, ha afirmado De Loma.

El libro es “versátil” y se presta por tanto a “cogerlo en cualquier momento, abrirlo por cualquier sitio, leer unos cuantos aforismos y pensar en ellos”.

“Soy un enamorado de la gran literatura, de meterme en una gran historia de trescientas páginas, pero también me gustan estos libros que son para tiempos más cortos, o para otro tipo de lectura”, ha señalado el autor.

Al principio del libro, De Loma propone dos términos a caballo entre la greguería y el aforismo, la “aforía” y el “greforismo”, porque confiesa que se siente “a medio camino” entre ambos.

“Me parecía que la greguería, que me gusta mucho, era un atrevimiento, porque lo hizo la genialidad de Gómez de la Serna, y el aforismo me parecía que lleva implícito una carga de pensamiento, y que hay aforismos muy serios de amor, políticos o filosóficos”.

Sobre la pureza de los géneros ha añadido que, “como en el periodismo”, es “partidario de dejarla a los teóricos, los académicos y los profesores”, pero a quienes se dedican al oficio periodístico o a escribir aforismos les gusta “mezclar cosas y géneros”.

“Si se me ocurre algo que puede ser una chorrada o algo brillante, no quiero pararme a pensar si son galgos o podencos, si es un aforismo, una metáfora, un tuit, una máxima o un refrán al que le tuerces la pata y lo terminas de otra manera”, señala De Loma.

En sus páginas ha asegurado que “la profecía es un arma cargada de futuro”, que “no por mucho madrugar te mencionan en Twitter más temprano” o que “estando ‘on the rocks’ no se puede respetar el ‘off the record'”, y ha echado mano del surrealismo al asegurar que “los hombres con sombrero se meten en engorros”.

El libro supone un homenaje a autores como Gómez de la Serna, “un escritor genial no solo por las greguerías”; a Francisco Umbral “como el columnista total, que vivía en periodista y en escritor y lo metía todo en la columna”, y a Josep Pla, “un gran diarista”.

Los temas son diversos, desde los que proporciona la vida cotidiana hasta el periodismo que De Loma ejerce.

“Lanzo una mirada un poco cáustica sobre nosotros mismos, los periodistas. A veces, un síntoma de que nos hacemos mayores es que nos gusta más hablar de periodismo y teorizar que practicarlo”, ha afirmado el autor, quien ha complementado su selección de aforismos con un breve ensayo sobre la paternidad.

“Ser padre te cambia la vida, pero sobre todo para bien. Es una gran experiencia que me ha suscitado muchas reflexiones. La idea que lo resume es ‘todo va bien hasta que tu hijo tropieza'”.