Últimas Actualizaciones del Evento

La Derecha parlamentaria del Espacio

Posted on Actualizado enn

El trabajo de Heinlein poseía tres cualidades esenciales para la buena CF: puntos argumentales bien diseñados, personajes vívidamente caracterizados y excelentes argumentos científicos. Incluso sus historia fantásticas tienen una estructura logica. Mezcló ciencia ficción dura y blanda y fantasía en dosis variadas
El trabajo de Heinlein poseía tres cualidades esenciales para la buena CF: puntos argumentales bien diseñados, personajes vívidamente caracterizados y excelentes argumentos científicos. Incluso sus historias fantásticas tienen una estructura logica. Mezcló ciencia ficción dura y blanda y fantasía en dosis variadas

Robert A. Heinlein, nacido en 1907, fue uno de los cultivadores más populares de la ficción científica y al mismo tiempo uno de sus patriarcas más representativos. Heinlein disfrutó de una vida plena y productiva cuyo fin no podía retrasarse mucho. Para los aficionados al género marca el inicio de una época, la ficción científica clásica de los años cuarenta y cincuenta -optimista en cuanto al destino del hombre, confiada en la supremacía del intelecto-, cuyo éxito y difusión se han mantenido más alla de las circunstancias que la motivaron, haciendo de la ficción científica el género popular que es hoy.

Heinlein publicó su primer relato en 1939, y en aquel entonces (si olvidarnos por un momento a los ilustres cultivadores europeos como H. G. Welles u Olaf Stapledon) la ficción científica se reducía a un puñado de locos visionarios que soñaban con un universo sin fronteras a través de unas pocas revistas de mala calidad. En 1939 aparecieron también los primeros relatos de Asimov, Sturgeton y Bester.

Los autores anteriores constituyen para muchos las figuras de mayor peso en lo que se ha llegado a conocer como la Edad de Oro de la Ciencia Ficción, y que coincide con la entrada de John W. Campbell como director de la mítica Astounding Science Fiction. Heinlein publicó su primer relato (La línea de la vida) en la revista de Campbell y se convirtió en la figura de la misma.

‘Tropas del espacio’

El tipo de virtudes literarias de Heinlein es bastante común a los escritores de su generación: muestra un estilo sencillo y directo pero al mismo tiempo un dominio absoluto de la trama, la planificación y los diálogos. Su producción temprana son relatos esencialmente de acción y marcado realismo en los que el contenido ideológico está hábilmente dosificado y juega un papel tan importante como la propia trama de aventuras. Y es precisamente en el terreno ideológico en el que Heinlein dio pie a grandes polémicas, debido a lo reaccionario de algunas de sus posturas políticas; hubo sangrientas disputas en torno a su célebre Tropas del espacio.En dicha novela -una de las pocas incursiones sobre el tema del servicio militar en el género sólo tienen derecho a voto los ciudadanos que han cumplido con la patria. La acusación más habitual que ha recibido es la de fascismo, dado que muchas de sus obras defienden la necesidad de personajes autoritarios en situaciones de crisis. Y sin embargo, lo que Heinlein promulga es el self made man americano y su ideología responde a pautas liberales en muchos aspectos.

Esta es una de las novelas más polémicas e interesantes de Heinlein. Aquí, en el ambiente de una Tierra futurista y políticamente unificada, se plantea una sociedad militarista, en la que solo tienen voto aquellos que han prestado servicio en las Fuerzas Armadas, servicio que es voluntario. Heinlein analiza política y sociológicamente esta sociedad. La lucha feroz contra una raza extraterrestre es casi una excusa para permitir la minuciosa descripción de un sistema político basado en fundamentos distintos a los de la democracia. Aquí, para tener derecho a tomar decisiones políticas, se debe demostrar que se tienen condiciones para actuar con altruismo, es decir, para ocuparse de los asuntos de los demás, de los asuntos de la sociedad. La “demostración” esta dada por entrar en las Fuerzas Armadas. Cuando se sale de ahí, el veterano recibe el diploma de ciudadano, que lo habilita para votar. Gran parte de la novela es el planteo de las diferencias de este sistema (y sus supuestas virtudes) con el modelo democrático (sobre todo, el norteamericano).

La obra fue un éxito, pero despertó encendidas discusiones. Muchos trataron a Heinlein de fascista, por el tono aparentemente complaciente y favorable de la novela hacia el modelo de gobierno que allí se plantea.

Otros dijeron que se trataba de una sutil parodia: Pensaban que, en realidad, el autor se burlaba de una sociedad como la que describía.

Lo cierto es que, a lo largo de su obra, Heinlein especuló con variados modelos de gobierno, distintos a la democracia de su época. El “modelo militarista” o “autoritario”, aparece, por ejemplo, en “Amos de Títeres” o en “Viernes”, aunque de una manera menos generalizada.

De una cosa no cabe duda. Si Heinlein tenía una ideología o, mejor dicho, si Heinlein expresó a lo largo de toda su obra una “ideología” que haya mantenido en el transcurso de su vida, esta puede sintetizarse en una frase que se repite con frecuencia en una de sus últimas obras, The Cat Who Walks through Walls (“El Gato que atraviesa las paredes”, 1985): “No hay comida gratis”. Dicho de otra manera: Nacer no da derechos, no nos están esperando con los brazos abiertos. La vida es dura, confusa y fascinante y hay que ganarse un lugar, hay que demostrar lo que uno vale. Los personajes de Heinlein se la pasan cumpliendo esta consigna.

Su obra más célebre es Forastero en tierra extraña, que durante los años 60 fue un libro de culto en los campus universitarios.

En ella, Heinlein satirizó prevalecientes actitudes sexuales, religiosas y políticas; en otras palabras, toda la estructura de la sociedad occidental. Muchos creen que esta novela era la consecuencia de la inquietud social de los años sesenta, pero lo que pasó es lo opuesto: en 1960 el libro estaba ya listo para la publicación. Heinlein, siempre atento a las tendencias de sociedad, estaba un paso delante de ella en la liberación y cuestionamiento de las costumbres que seguirían pronto. La cultura hippie adoptó a Forastero en Tierra Extraña como su guía de turismo. Heinlein se volvió una celebridad nacional.

Uno podría preguntarse ¿Donde quedó el fascista de Tropas del Espacio, ahora convertido en un proto-hippie?

Cuando sometió a Forastero en Tierra Extraña para la publicación, Heinlein fue obligado por sus editores a modificar el 30% de las palabras del texto y revisar algunas de las escenas de sexo más gráficas. Sólo después de la muerte de Heinlein los entusiastas pudieron leer el original, conviertiendose en, quizás, el único caso de un libro dos veces best-seller, la segunda, 30 años después de su primera edición.

Heinlein es considerado como un buen narrador que acertó a llenar sus relatos de una equilibrada mezcla de varios elementos que hacen sus relatos tan amenos como científicamente impecables. Propugnó, y practicó, la necesidad de integrar las particularidades científicas de los relatos dentro de la línea narrativa, y no descontextualizar las explicaciones necesarias mediante largas disertaciones. Técnicamente la narrativa de Heinlein estaba a años luz de la de cualquier otro autor de la época de los clásicos.

También, y en gran medida a propuesta de John W. Campbell, introdujo temas nuevos en la ciencia-ficción, como las relaciones entre política y religión.

En 1974 obtuvo el primer premio Gran Maestro Nebula, Concedido por la SFWA, y en una encuesta del fanzine Locus, en 1988, se le considera el mejor escritor de ciencia-ficción de todos los tiempos, muy por delante de autores como Isaac Asimov o A. C. Clarke.

Anuncios

El escritor que resolvía entuertos

Posted on Actualizado enn

Sir Arthur Conan Doyle
Sir Arthur Conan Doyle

Sherlock Holmes fue un personaje tan real para los contemporáneos de su creador, Arthur Conan Doyle, que a veces confundían sus identidades y pedían al escritor que resolviera casos reales. Una anécdota reunida junto con otras curiosidades y ensayos en un libro del escritor británico que se publica ahora.

“Las buenas obras literarias son las que hacen que tras haberlas leído el lector se sienta alguien mejor. Pero nadie puede mejorar -en el sentido elevado al que me refiero- por leer a Sherlock Holmes, aunque puede haber disfrutado de una hora agradable al hacerlo”, aseguró Doyle (1859- 1930) sobre este personaje de su creación, uno de los más famosos detectives, si no el que más, de la literatura.

Estas consideraciones, junto a muchas cuestiones relacionadas con sus lecturas y su literatura, componen el volumen “Mis libros. Ensayos sobre escritura y lectura” de Arthur Conan Doyle, una obra traducida por Jon Bilbao editada por Páginas de Espuma.

El volumen descubre así una de las facetas más desconocidas del autor de “La compañía blanca” o “El sabueso de los Baskerville”, un escritor que fue antes médico y que para redondear sus ingresos publicó la novela de intriga “Estudio en escarlata”, que sería el primero de los 68 relatos protagonizados por Sherlock Holmes.

Pero la labor literaria de Doyle es mucho más amplia, como explica en estos ensayos: “He escrito entre veinte y treinta obras de ficción, libros de historia sobre dos guerras, varios títulos de ciencia paranormal, tres de viajes, uno sobre literatura, varias obras de teatro, dos libros de criminología, dos panfletos políticos, tres poemarios, un libro sobre la infancia y una autobiografía”.

Por eso diferencia entre sus métodos a la hora de escribir según sea el género, como explica en alguno de los ensayos recogidos en este libro.

“En el caso de los relatos breves siempre me ha parecido que mientras seas capaz de producir el efecto dramático la exactitud de los detalles importa poco. ¿Qué importancia tiene si consigo atrapar al lector?. Me he tomado libertades en algunas de las historias de Sherlock Holmes”, confiesa el autor, que considera que la cuestión es otra si la temática es histórica.

En ese caso, incluso en un relato corto hay que ser exacto, y la exactitud ha de ser incluso mayor en el caso de una novela histórica porque, si no, “se convierte en nada mas que un libro de aventuras para niños”.

A su personaje más famoso, el “celebérrimo” detective Sherlock Homes, dedica varios textos en los que explica que fue alguien tan real para sus lectores que cuando se pensó que lo había matado llovieron sobre él cartas insultantes: “‘Animal’ fue el prometedor arranque de la carta” que le dirigió una señora, recuerda el autor.

Fue en 1893 cuando, harto de Holmes, decidió darle muerte en la ficción pero a causa de la presión de sus lectores tuvo que resucitarlo en 1902 con “El sabueso de los Baskerville”.

El escritor recibió libros de autógrafos para que Holmes plasmara su firma y hubo lectores que le pedían su contacto para que les resolviera cuestiones privadas.

Pero Doyle consideraba que las historias de detectives solo permitían el uso de una faceta de la imaginación del autor, la invención de la trama y por eso, aseguraba tras su decisión de acabar con Holmes, que si hubiera seguido escribiendo sobre él, además de estar agotado “también habría agotado la paciencia del publico” y no habría escrito obras como “Rodney Stone” (1896).

“No quiero ser desagradecido con Holmes, a quien considero un buen amigo. Si alguna vez me he cansado un poco de él es porque es un personaje sin matices, una máquina de calcular”, sostenía el autor.

Esbozos fantásticos desde el lado femenino

Posted on

Las escritoras que han participado en este libro provienen de las dos orillas del Atlántico. Pertenecen a generaciones diferentes y se mueven estilísticamente por parámetros distintos. Una oportunidad para explorar sus diferentes prosas y proposiciones creativas
Las escritoras que han participado en este libro provienen de las dos orillas del Atlántico. Pertenecen a generaciones diferentes y se mueven estilísticamente por parámetros distintos. Una oportunidad para explorar sus diferentes prosas y proposiciones creativas

Las ‘Mary Shelley’ que escriben en español son reivindicadas en “Insólitas”, la primera antología de género fantástico de escritoras españolas y latinoamericanas, en la que Teresa López-Pellisa y Ricard Ruiz Garzón han reunido cuentos de una treintena de autoras.

López-Pellisa explica que la idea de esta antología era “reivindicar y visibilizar a unas autoras que llevan escribiendo durante mucho tiempo y que no se conocían tanto, o algunas latinoamericanas que no habían publicado en España”.

El volumen propone “la revisión del canon literario desde los géneros no realistas, ya que “nunca se habían reunido relatos de lo fantástico, ciencia ficción y fantasía escritos por autoras en español”, comenta la antóloga, para quien otra de las “grandezas” del texto es que es “transatlántica”.

Hay países latinoamericanos como Argentina, añade, en los que hay una tradición con nombres como Mariana Enríquez, Luisa Valenzuela, Ana María Shua o Angélica Gorodischer, “muy conocidas en su sistema literario, porque allí lo fantástico viene de lejos, desde Borges, Bioy Casares o Silvina Ocampo, con mayor peso que en España, al igual que pasa con México, con dos ilustres representantes como la fallecida Elena Garro o la nonagenaria Amparo Dávila”.

Que haya desde autoras de 90 años hasta algunas que no han llegado a los 30 ofrece, según López-Pellisa, “un panorama intergeneracional interesante de los géneros no realistas”.

Entre las españolas, “Insólitas” (Páginas de Espuma) incluye “clásicas como Pilar Pedraza, la dama del terror; Cristina Fernández Cubas, dama de lo fantástico; y Elia Barceló, la dama de la ciencia ficción”, a las que se suma un ejemplo puente, Cristina Peri Rossi, uruguaya, afincada desde décadas en Barcelona, que ha cultivado siempre lo fantástico, pero también tiene relatos de ciencia ficción, siempre con una fuerte reivindicación feminista en su obra.

Ricard Ruiz Garzón advierte, sin embargo, que “no se trata de una antología de reivindicación feminista”, pues las autoras abordan temas de lo más variado, desde la maternidad o la violencia de género, a la globalización, los temas del monstruo o la muerte.

Percibe que hay “menos terror o fantasía épica”, temas que habitualmente se abordan más en la novela que en el cuento.

Estas autoras se enfrentan a un doble obstáculo, según Ruiz Garzón, “como mujeres escritoras, pero también por escribir en un género minorizado dentro del canon porque en España se ha impuesto el canon realista”.

Ambos antólogos coinciden en que “la ciencia ficción está cambiando en los años post Harry Potter, y ahora funciona más la distopía juvenil, las ucronías, el estilo ‘Black Mirror’, con historias ambientadas en un tiempo no muy lejano, porque la tecnología evoluciona de manera acelerada”.

Los dos especialistas opinan que se puede hablar de un auge de las escritoras del género “en tanto en cuanto hay un boom de visibilidad, pero también hay una incorporación masiva de la mujer en todo el proceso con nuevas lectoras, traductoras, autoras y editoras”.

La tradición femenina en el fantástico ya hunde sus raíces en el siglo XV con Christine de Pizan, Margaret Cavendish en el XVII o Mary Shelley en el XIX, subraya Teresa López.

Aunque existen en España numerosos encuentros en torno al género fantástico, Ruiz Garzón echa en falta un evento del tamaño del BCNegra, que “cuente con el apoyo decidido del mundo editorial”.

Ambos antólogos perciben un punto de inflexión a partir del éxito de “El cuento de la criada” de Margaret Atwood, amplificado por el éxito de la serie televisiva, que ha desatado la creación de distopías, un efecto multiplicador que también se puede atribuir a “Los juegos del hambre” o “La carretera”.

La literatura, concluyen, debe eliminar los prejuicios que tiene hacia la ciencia ficción y el género fantástico, que “sí son pujantes en las series televisivas, en el cine o en los videojuegos”.

No menos necesaria sería “una biblioteca de autoras y autores del género fantástico, porque permitiría reivindicar y recuperar a Emilia Pardo Bazán, cuya primera novela es de ciencia ficción, a Mercè Rodoreda por sus novelas fantásticas, a Ramon y Cajal, que escribía ciencia ficción para enseñar a sus alumnos, o a Unamuno y Clarín, ambos del canon realista pero que también cultivaron la ciencia ficción y que además estaban en contacto con H.G. Wells”.

La sinfonía de la vaca y el marcapasos

Posted on Actualizado enn

Atom Heart Mother, el gran disco olvidado de los Floyd, una sinfonía con la marca de David Gilmour
Atom Heart Mother, el gran disco olvidado de los Floyd, un LP único con el sello de David Gilmour

Atom Heart Mother es un disco de rock progresivo de 1970 de Pink Floyd. Fue llamado de esa manera después de su canción del titulo, que originalmente fue titulada “The Amazing Pudding”. El nombre de la canción fue cambiado después de que la banda se cruzó con un artículo de un diario sobre una mujer con un marcapasos atómico con el título de “Nuclear drive for woman’s heart”.

El disco se grabó en Abbey Road Studios, Londres, Inglaterra. Llego a alcanzar el número 1 en los rankings del Reino Unido y el número 55 en los EE.UU. y se convirtió en oro en los EE.UU. en marzo de 1994. Un CD remasterizado fue lanzado en 1994 en el Reino Unido y en 1995 en los EE.UU.

La tapa original del disco muestra a una vaca ordinaria parada sobre una pastura ordinaria, sin ningún texto ni ninguna otra pista sobre lo que podría estar en la grabación. Esto es, de hecho, debido a las imágenes psicodélicas del “espacio de rock” asociadas con Pink Floyd en el momento del lanzamiento del disco, la banda quería explorar todo tipo de música sin ser limitados por una imagen particular o estilo de grabación.

Por lo tanto, pidieron que su nuevo disco tenga “algo sencillo” en la portada, lo que terminó siendo la imagen de la vaca. Storm Thorgerson, inspirada por la famosa tapa de la vaca de Andy Warhol, dijo que simplemente manejo por la zona rural de Potters Bar y fotografió la primer cosa que vió. La vaca se llama Lulubelle III.

Los dos temas mas largos son un progreso desde las piezas instrumentales anteriores de Pink Floyd como “A Saucerful of Secrets”, el disco “Atom Heart Mother” está dividido en seis partes y cuenta con una orquesta completa mientras que hay tres segmentos distintos de “Alan’s Psychedelic Breakfast”, que están unidos por el diálogo y los efectos de sonido preparados por Alan Stiles, preparando, discutiendo y comiendo el desayuno.

El LP original termina con el sonido constante de una canilla que gotea en el interior de un surco. También se incluyen tres canciones de cinco minutos de duración: uno por cada uno de los tres compositores de la banda. Roger Waters contribuye con una balada llamada “If”, que tocaba frecuentemente en los shows en vivo en apoyo a su disco Radio KAOS. Esto esta seguido por el tema de Rick Wright “Summer 68”, una crítica del estilo de vida del “de rock ‘n roll” que pronto se convirtió en una característica de la discografía de Pink Floyd. Por último, el tema “Fat Old Sun” de David Gilmour, pasó dos años como una parte clave en los shows de la banda y es un clásico en las giras de Gilmour como solista.

La traca de la vaca

En 1968 el director italiano Michelangelo Antonioni rodó en Estados Unidos una película titulada Zabriskie Point, y para la banda sonora decidió contar con músicos como Grateful Dead, los Youngbloods, o los Pink Floyd entre otros. Durante 1969, Pink Floyd estuvieron en Roma componiendo y grabando música para dicha banda sonora. Compusieron media docena de temas originales (e inéditos hasta entonces), aunque en realidad, en el montaje final, se incluyeron sólo tres temas (inéditos y originales, eso sí) de Pink Floyd: “Heart Beat, Pig Meat”, “Crumbling Land” y “Come In Number 51, Your Time Is Up”.

Esta última no es otra cosa que una versión distinta (y regrabada para la ocasión) de “Careful with That Axe, Eugene”, porque el tema original que iba a cerrar la película (titulado “The Violent Sequence” de Richard Wright) fue rechazado por el director.

Sin embargo, los Pink Floyd lo aprovechaban todo, y The Violent Sequence sirvió de base –como una demo o una versión primitiva- para “Us and Them”, que luego se acabaría incluyendo en el mítico The Dark Side of The Moon, unos años más tarde.

De hecho, otros temas no incluidos en el montaje final, como por ejemplo “Unknown Song”, sirvieron de germen para canciones posteriores de los Pink Floyd: el riff se acabaría incluyendo en Atom Heart Mother.

Una vez volvieron a Londres, empezaron a reunir material que habían compuesto para la película de Antonioni, aunque no se hubiera llegado a grabar. Uno de estos no era más que la progresión de acordes que luego se convertiría en la melodía principal del disco y que David Gilmour llamaba “Theme for an Imaginary Western” porque Roger Waters dijo que le sonaba apropiada para la banda sonora de Los siete magníficos.

Como solía ocurrir por entonces (y ocurriría con discos posteriores de la banda), los Pink Floyd interpretaban en directo estos temas antes de grabarlos, ajustando, añadiendo y quitando partes (que ellos llamaban “secciones” o “secuencias”), para ir dándole forma definitiva. De hecho este Tema para un Western Imaginario fue interpretado por primera vez en vivo el 17 de enero de 1970, en la Universidad de Hull.

Finalmente, acabó saliéndoles un tema instrumental larguísimo (de más de 23 minutos), que batió el record de tema más largo grabado sin cortes hasta el momento, pues agotaba todo el espacio disponible en una cara de un vinilo de 12 pulgadas: el mayor formato disponible por entonces.

Cuando el disco se editó en octubre, Stanley Kubrick estaba rodando La Naranja Mecánica, y le encantó el disco, así que les propuso a los Pink Floyd utilizar parte del mismo en la banda sonara de la película. Sin embargo, los Pink Floyd, que habían acabado un poco desencantados de su experiencia con Antonioni, (les gustaba la idea de componer una banda sonora completa, como ya habían hecho antes con More y volverían a hacer después con Obscured by Clouds, pero no querían que un director eligiera parte de su música para incluirla, junto con otros autores, en una banda sonora) y le negaron el permiso.

Kubrick quería utilizar el inicio de Atom Heart Mother en la secuencia inicial de La Naranja Mecánica. Ya sabéis, esa en la que aparecen Alex y sus dugos en el Korova Milk Bar bebiendo Moloko Vellocet, es decir, Lecheplus, leche con veloceta, o sea con drencomina, y preparándose para una nueva sesión de ultraviolencia. O sea, esta que podéis ver en el video. (Por cierto, por si no sabíais el origen del nombre del dúo inglés de los 90, ya lo sabéis: Moloko significa leche en ruso y en la Naranaja Mecánica -película y novela- se mencionaba su uso, como una droga.)

Finalmente, ante la negativa de los Floyd, se usó como música de fondo el tema “Title Music From A Clockwork Orange” de Wendy Carlos, que por aquel entonces todavía no se había cambiado de sexo y aún se llamaba Walter Carlos. Pero si queréis saber como hubiese quedado la escena con la música de Pink Floyd, no tenéis que imaginarla, ya habido algún fan que ha hecho el montaje por vosotros, como por ejemplo el que se ve en este vídeo:

Curiosamente, Kubrick finalmente si que logró incluir algo de Atom Heart Mother en La Naranja Mecánica: en la escena en la que Alex va a la tienda de discos (la Chelsea Drugstore, ahora ocupada por un McDonalds en la realidad), en la que conoce a las dos chicas a las que luego se lleva a casa para escuchar a Ludwig Van y practicar sexo, se puede ver, entre otras, la portada del disco en las estanterías.

Realmente fue algo intencionado, pero nada especial, porque el resto de los discos que se pueden ver son también todos reales y de la época, aunque –en general- mucho menos conocidos hoy día. Incluso Kubrick se permitió incluir también una grabación de la banda sonora de su anterior película: 2001 Una odisea del espacio.

El último día, en el número del 16 de julio del Evening Standard, Roger Waters vio un artículo sobre una mujer que tenía implantado un marcapasos alimentado por una diminuta batería con un isótopo radiactivo (lo que por aquel entonces se denominaba una pila atómica). La historia –que también apareció en otros periódicos como el Times- contaba que la mujer, pese a esa dificultad, había logrado su sueño de ser madre pues había dado a luz con éxito a un niño. El titular de la noticia era “Madre de corazón atómico” (Atom Heart Mother).

A un chasquido neuronal de la depresión

Posted on

Los problemas graves de comportamiento no necesitan "una catástrofe" en el cerebro previa
Los problemas graves de comportamiento no necesitan “una catástrofe” en el cerebro previa

Para que aparezcan problemas de comportamiento, como ansiedad, agresividad, esquizofrenia o depresión, no hace falta que se produzca “una catástrofe” en el cerebro, sino un ligero desequilibrio entre neurotransmisores, moléculas que permiten el intercambio de información entre neuronas.

Esta es una de las conclusiones de un trabajo realizado en ratones, en el que sus autores, liderados por científicos del Instituto de Neurociencias de Alicante, constatan que detrás de este “desbalance” en el circuito neuronal está el gen Grik4, en concreto un exceso de dosis del mismo.

Para mantener una función cerebral adecuada es necesaria una buena regulación del equilibrio entre la transmisión sináptica -comunicación entre las neuronas- excitatoria e inhibitoria, lo que sería el equivalente al “acelerador y el freno”, respectivamente, del sistema nervioso, recuerda el instituto alicantino en una nota.

Esto se logra con la liberación de las dosis adecuadas de sustancias químicas o neurotransmisores de uno u otro tipo -entre ellos, serotonina, dopamina, endorfinas, adrenalina, GABA o glutamato-.

Equilibrio roto

¿Qué pasa cuándo las dosis de alguno de estos neurotransmisores no son las adecuadas? Que el equilibrio en el circuito se rompe y aparecen patologías como la ansiedad, depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar o autismo, explica el investigador Juan Lerma, director del grupo de Fisiología Sináptica del Instituto de Neurociencias -centro del CSIC y la Universidad Miguel Hernández-.

En este trabajo se constata que la sobreexpresión del gen Grik4 afecta a la comunicación neuronal. “Hemos encontrado en la amígdala cerebral -vinculada a la agresividad, emociones, depresión o ansiedad- que la simple sobreexpresión de ese gen en las neuronas que componen el circuito produce un cambio en la eficacia de la comunicación entre esas neuronas”, explica Lerma, quien detalla que se trata de una modificación ligera, no dramática, pero suficiente para que aparezcan problemas de comportamiento, “lo que llama la atención”.

En concreto, el gen Grik4 es esencial para regular receptores del neurotransmisor excitatorio glutamato -relacionado con la información sensorial, motora y emocional, la memoria, etc-.

Esta investigación apunta que las alteraciones del comportamiento que caracterizan a las patologías como ansiedad, depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar o autismo, pueden tener un mecanismo común: un exceso en la tasa de liberación del principal neurotransmisor excitatorio del sistema nervioso central, el glutamato.

Amígdala cerebral

Y las manifestaciones que caracterizan a cada una de ellas dependerían del área del cerebro afectada por ese desequilibrio, en este caso la amígdala cerebral. “Hemos reproducido en modelos de ratón la duplicación de un fragmento del cromosoma 11, que contiene el gen Grik4, que se sabe ocurre en el autismo, y hemos visto que tiene un efecto en el comportamiento de los ratones semejante al que ocurre en humanos”, aclara Lerma.

Los roedores portadores de esta duplicación muestran signos de depresión, ansiedad y alteraciones de la conducta social características de las personas con trastornos del espectro autista.

Aunque se trata de una investigación básica y queda mucho trabajo por delante, “nuestros resultados destacan que la actividad aberrante persistente dentro de los circuitos cerebrales puede ser la base de los comportamientos disruptivos asociados a la enfermedad mental en humanos”.

Poesía gatuna frente a los dóberman del dictador

Posted on Actualizado enn

Ceaucescu, junto a su esposa y algunos de sus perros

Hubo un tiempo en el que en Rumanía ataban los frutos a los árboles para que pareciesen más fecundos y demolían hospitales porque en uno un gato atacó al doberman del dictador rumano, Ceaucescu.

“Era todo tan surrealista que yo sólo podía reflejar la realidad”, evoca la “prohibida” poeta Ana Blandiana, una autora de culto en media Europa que también publica en España.

“Somos un país vegetal” es no sólo el título de uno de sus más famosos poemas sino una declaración de cómo se ve ella y muchos de sus compatriotas “por haber conseguido aguantar tanto”, explica en el contexto de los vericuetos de su libro de relatos “Proyectos de pasado” (Periférica), impreso originalmente en 1982 tras un largo periodo de censura.

El libro, traducido a 23 lenguas, convirtió a Blandiana, una figura legendaria en Rumanía por su activismo contra la dictadura, en una de las voces fundamentales de la literatura de la Europa del Este, a la par de Anna Ajmatova o Vaclav Havel.

Sus relatos, que cultivan el misterio como paradigma existencial traducido en aporías como la del título, son “visiones” biográficas y hablan del “alma” abarcando experiencias vividas en su país desde que el comunismo se instala y afianza (1948-1964), una época en la que murieron medio millón de personas, a la represión de la era Ceaucescu.

Blandiana, seudónimo de quien vino al mundo en 1942 en Timisoara como Otilia Valeria Coman, se “reveló” al publicar sus primeros poemas, con 17 años, como hija “de un enemigo del pueblo” -preso político por ser sacerdote ortodoxo- y, por tanto, “prohibida” ella misma.

En 1964, logra publicar su primer poemario, “Primera persona del plural”, y sigue escribiendo esquivando como puede la censura.

Lo “peor” viene cuando, en 1985, denuncia en unos poemas la miseria y terror del régimen de Ceaucescu.

Uno de ellos, “Todo”, una reiteración de palabras de la vida cotidiana como “gato”, provoca especialmente la ira del régimen.

Lo de “gato” no lo entendía nadie fuera de Rumanía, pero dentro, todo el mundo. Ceaucescu visitó un día un hospital con sus doberman.

En el centro tenían gatos para espantar a las ratas y uno de ellos le hizo frente a uno de los perros: “Se montó un lío enorme y todo el mundo se reía menos él”.

Consecuencia: el dictador mandó derribar el hospital, la primera de los muchas demoliciones de edificios antiguos que emprendió -“las casas volaban”, dice Blandiana en uno de sus poemas- y que acabaron con casi todos los vestigios del pasado de Bucarest.

No puede publicar durante mucho tiempo pero eso hizo que se estableciera “una relación indestructible” con sus lectores, “que se jugaban la vida” tanto como ella al leerla en “samizdat”, es decir copias a mano de sus poemas.

“La gente vivía pendiente de los poetas. La palabra tenía un poder supremo. Ahora la gente mira la tele”, lamenta aunque reconoce que también “la problemática” ha cambiado.

“Ahora ya no existe esa obligatoriedad de escribir para que te lean entre líneas. Que no haya censura ha cambiado las coordenadas estéticas, pero hay otros problemas como la soledad, el paso del tiempo y la indiferencia”.

En 1988 logra editar un libro de versos para niños, “Acontecimientos en mi calle””, que se ve de nuevo como una crítica al dictador porque estaba protagonizado “¡Por un gato!”.

La represalia fue retirar todos sus libros de las bibliotecas y prohibir la simple mención de su nombre. Vive “custodiada” hasta 1989 y tras la caída del régimen funda y preside la Alianza Cívica y ahora dirige el Memorial de las Víctimas del Comunismo y de la Resistencia.

Ahogo en el cosmos

Posted on Actualizado enn

Aunque no es posible analizar las galaxias individuales debido a los enormes plazos involucrados, estudiando estadísticamente la diferencia de contenido de metal de las galaxias vivas y muertas, los investigadores lograron determinar la causa de muerte para la mayoría de las galaxias de tamaño medio
Aunque no es posible analizar las galaxias individuales debido a los enormes plazos involucrados, estudiando estadísticamente la diferencia de contenido de metal de las galaxias vivas y muertas, los investigadores lograron determinar la causa de muerte para la mayoría de las galaxias de tamaño medio

Como si de una novela negra se tratara, los expertos señalan el “estrangulamiento” como la causa principal de la muerte galáctica, que se produce después de que las galaxias se vean privadas de la materia prima que necesitan para crear nuevas estrellas.

Los niveles de metales que contienen la galaxias muertas proporcionan un huella dactilar clave que hace posible determinar la causa de su muerte, hasta ahora se desconocía, según un estudio publicado en Nature por investigadores de la Universidad de Cambridge y del Real Observatorio de Edimburgo.

En el Universo hay dos tipos de galaxias, casi la mitad son galaxias “vivas”, entre las que está la Vía Láctea, ricas en gas frío, en su mayoría hidrógeno, que necesitan para crear nuevas estrellas.

El resto de galaxias están “muertas”, es decir que no pueden crear estrellas y además su concentración de gas frío es muy baja, pero hasta ahora no se sabía cual era la causa de la muerte de las galaxias, recuerda el estudio.

Los astrónomos habían adelantado dos hipótesis principales para explicar la muerte galáctica: o bien el gas frío es succionado repentinamente fuera de la galaxias por fuerzas internas o externas, o bien el suministro de gas frío de alguna manera se detiene “estrangulando lentamente a la galaxia, durante un periodo de tiempo hasta la muerte”.

El equipo de investigadores usaron datos de la Sloan Digital Sky Survey para analizar los niveles de metales en más de 26.000 galaxias de tamaño medio.

“Los metales son un potente marcador de la historia de la formación de las estrellas. Cuantas más estrellas nacen en una galaxia más contenido de metal se puede detectar”, explica el profesor del Laboratorio Cavendish y del Instituto Kavli de Cosmología de la Universidad de Cambridge, Yingjie Peng, autor principal del estudio.

Por ello, al observar los niveles de metales en las galaxias muertas debería ser posible saber cómo murieron, agrega.

Si las galaxias son “asesinadas” por una salida repentina del gas frío fuera de la galaxia, entonces el contenido de metal de una galaxia muerte debería ser el mismo que tenía justo antes de su muerte, pues la formación de las estrellas se pararía bruscamente.

Sin embargo, en el caso de la muerte por estrangulamiento la formación de estrellas puede continuar mientras el gas frío no se extinga del todo.

Los investigadores analizaron las diferencias estadísticas de contenido de gas frío entre las galaxias vivas y las muertas, lo que les permitió determinar la causa de la muerte de las mayor parte de las galaxias de tamaño medio.

El profesor Roberto Maiolino, uno de los autores del estudio, señala que han determinado que el contenido de metales en una galaxia muerta es “significativamente mayor” que en una viva con una masas similar.

“Esto no es lo que esperaríamos ver en el caso de una extracción repentina del gas y es consistente con el escenario del estrangulamiento”, agrega.

Los investigadores probaron su hipótesis observando la diferencia de edad estelar entre las galaxias vivas y las muertas, independientemente del nivel del metales que contengan, y encontraron una diferencia de 4.000 millones de años, lo que está en línea con el tiempo que tardaría una galaxia viva en morir por estrangulamiento.

“Esta es la primera evidencia concluyente de que las galaxias son estranguladas hasta la muerte, indicó Peng, quien destaca: “aún desconocemos quién es el asesino, aunque tenemos algunos sospechosos”.